ARTICO

HISTORIA DE LAS EXPLORACIONES POLARES

1909 - 1912. Ejnar Mikkelsen e Iver Iversen buscando el diario de Mylius Erichsen

En busca del diario de Mylius Erichsen

Se juzgó necesaria otra expedición para encontrar el diario de Mylius Erichsen y los demás documentos. Fue confiada al teniente Ejnar Mikkelsen, de la marina real, el cual, en 1906 -1907 dirigió en el mar de Beaufort la expedición anglodanesa del Duchess-of-Bedford. Mikkelsen utilizó el método que había dado buenos resultados a los noruegos de Amundsen en el paso del Noroeste; partió el 20 de junio de 1909 de Copenhague a bordo de una pequeña corbeta, Alabama, de 40 ton., con seis hombres, y lanzó el ancla ante la isla Shannon.
El Alabama fondeado

Fiordo de Dinamarca

Franquearon los dos hombres el interior, tocando el fiordo de Dinamarca con los perros agotados. Descubrieron el 2 de mayo un túmulo con un mensaje fechado el 12 de septiembre de 1907; Mylius Erichsen se hallaba entonces a punto de partir hacia el sur con 16 días de víveres y ocho de combustible, consistente en la leña que sobrenadaba, recogida en las playas; pensaba cruzar por el interior. El 26 de mayo encontraron un nuevo monumento con nuevo mensaje, fechado el 8 de agosto de 1907.
Mapa detallado de todo lo recorrido

Isla Lambert

A finales de octubre efectuaron una exploración hasta la isla Lambert, donde examinaron de nuevo el cadáver de Brönlund y el almacén; pero nada más pudo hallarse; la misión estaba por iniciar.

Mikkelsen e Iversen se pusieron en marcha el 4 de marzo de 1909, seguidos al principio por Laub, Olsen y Poulsen; establecieron escondites de provisiones marcados con jalones. Después, el 10 de abril quedaron solos Mikkelsen e Iversen para proseguir hacia el norte, mientras los otros regresaban.
Ejnar Mikkelsen

Glaciar cabo Peary

Comenzaba en estos términos: "El teniente Hagen con el groenlandés Brönlund y el firmante dejaron la punta noroeste de esta región (82° 4' N. 220 O.), el 28 de mayo de 1907, después de haber encontrado la expedición de trineos del teniente Koch... Avanzamos hacia el oeste con 23 perros hasta el 1 de junio, alcanzando el glaciar del cabo Peary, descubrimos que no existe el canal de Peary, porque el arrecife Navy-Cliff está unido a la tierra de Heilprin por una lengua de terreno. Volvimos a bautizar la bahía de la Independencia, denominándola fiordo de la Independencia... Encontramos también algunos círculos de tienda esquimales."
Fiordo de la Independencia

No había razón para prolongar la búsqueda

Reflexionando en los términos del mensaje, los dos daneses concluyeron que no había razón para prolongar la búsqueda; quedaban aclarados algunos párrafos del diario de Brönlund, y confirmado el mapa de Hagen. Mikkelsen decidió el regreso (28 de mayo). Cuando despertó a su compañero Iversen para comunicarle su decisión, el último respondió: "¿Regresar? ¿Queréis decir volver a nuestro país? ¿Estoy soñando, tal vez?".
Restos actuales de la caseta construida con el barco Alabama

Problemas con el Alabama

El barco comenzó a hacer agua el 13 de marzo; en junio se puso de manifiesto que el viejo casco padecía terriblemente; el mástil se encontraba simplemente hundido, el daño era irreparable con los medios de que se disponía; sin embargo, el barco arruinado flotaba, sostenido por su prisión de hielo. Los cinco hombres se dedicaron a demolerlo, comenzando por el puente de popa, y construyendo una caseta para colocar el material y todas las provisiones.
El Alabama completamente destruido por las presiones del hielo

La cabaña

El 14 de julio de 1909, Laub y sus hombres se instalaron en el nuevo domicilio; el 27 hizo acto de presencia el navío Sept-Juillet, bajo el mando del capitán Landemark, quien recogió a los cinco hombres y levó anclas el 2 de agosto.
La cabaña – refugio Alabama en 1909

Muchos problemas

Entretanto, Mikkelsen sufría reveses innumerables; los almacenes preparados habían sido saqueados por los osos, que hasta habían devorado uno de los cuadernos de su diario de viaje. El 18 de septiembre, a las once de la mañana, llegó ante la casita de madera. Terminaba la pesadilla, pero tenía ante sí diez meses de espera. En realidad, llegaron a trece más.
Busto de Einar Mikkelsen en Ittoqqortoormiit, al este de Groenlandia. Fuente: wikipedia.org

Visita de osos

Al año siguiente ningún barco pudo llegar a la isla Shannon; el más afortunado hubo de detenerse a 18 millas, pero los desterrados no llegaron a divisarlo. El tiempo se hacía largo, apenas cortado por expediciones de caza y episodios tragicómicos, como incursiones de osos que banqueteaban la caseta, en la que, por desgracia, habían quedado los fusiles; carreras nocturnas de zorros sobre los bidones de petróleo vacíos, familiaridad con un zorro que se domesticó por sí solo.
Ejnar Mikkelsen e Iver Iversen

El rescate

Al fin, una mañana del verano de 1912, resonó fuera el estrépito de una caja que alguien removía. ¡Un oso... seguramente! Ambos ermitaños saltaron de sus sacos de dormir medios desnudos... Eran los hombres del vapor noruego Sjoblomsten, mandado por el capitán Lillenaes. ¡Por fin! Tabaco, baño caliente, tijeras de peluquero y un plato de patatas…
Teniente Ejnar Mikkelsen (izquierdda) después de la terrible invernada de 3 años. Derecha: Jan Iversen, compañero de Mikkelsen, después de la pesadilla de 23 meses de espera (verano 1912) Ya se veían rodeando el glaciar al W del Alabama.