¿De donde viene el agua que llega inmensa por
el río de la mucha agua? Viene de las selvas
brasileiras a las que el agua se les escurre por sus
millones de esquinas.
¿Qué saben las selvas de ríos,
de corrientes bravas, desbocadas o de esas otras corrientes
profundas, traicioneras en su apariencia sumisa y
apacible? ¿Saben algo las selvas brasileiras
de saltos y cascadas, de valles y meandros, de estuarios
atiborrados de riqueza?
A la selva brasileira la supongo alta y verde, de
una belleza aplastante, y solo la supongo, por que
no la conozco. Pero lo que si sé es que, si
la selva brasileira supiera de las bellezas que sus
muchas aguas van esparciendo por la tierra, celosa,
se las quedaría para ella.