El buque, de tres palos, partió de Amberes con una tripulación heterogénea. El personal marino subalterno era sobre todo noruego; llevaba el buque como segundo piloto a un joven marino de Oslo: Roald Amundsen, y la plana mayor científica estaba compuesta por dos belgas, dos polacos y un rumano. El médico de a bordo era un antropólogo americano, el doctor Frederic A. Cook, que más tarde había de adquirir fama en el Ártico.
A principios de 1898 el Belgica visitó las Shetland del Sur, logró cruzar por el estrecho que recibió el nombre de Gerlache, entre el archipiélago de Palmer y la costa oeste de Graham. En marzo quedó aprisionado por los hielos, y derivó lentamente de 80 a 120º O., y 69 y 71° S. Tuvo la suerte de evitar el aplastamiento y se vio libre en marzo de 1899, regresando a la Tierra de Fuego, portador de copiosa información científica de todo orden. Además, había demostrado la posibilidad de la invernada en el Antártico.
Egeberg Borchgrevink, noruego, que tomó parte en 1892-1893 en la expedición Bull-Kristensen, pudo advertir la facilidad del desembarco en buenas condiciones en el cabo Adare, y concibió la idea de invernar allí. Un mecenas inglés corrió con los gastos. Se adquirió un barco foquero noruego, al que se dio el nuevo nombre de Southern Cross; en él embarcó Borchgrevink una expedición mixta de noruegos e ingleses, así como auxiliares lapones que se encargasen de los perros. El grupo de invernada desembarcó el 17 de febrero en cabo Adare, lugar en el que permaneció casi un año, efectuando trazados topográficos en las proximidades de la bahía de Roberston. En enero de 1900, el Southern Cross recogió a los invernadores y avanzó a lo largo de Victoria hasta la Barrera de Ross, que siguió hasta la bahía de las Ballenas. Se comprobó que el contorno de la Barrera había retrocedido a veces en 45 km. en determinados parajes, en relación con 1845.
Hacia la misma época tuvo lugar la expedición oceanográfica del barco alemán Valdivia, que llegó a la isla Bouvet y penetró a través del Pack hasta 64º 15', pero sin alcanzar el continente.
Los resultados parciales obtenidos por medio de esfuerzos aislados permitieron, al menos, el conocimiento del inmenso objetivo que ofrecía el Antártico a los investigadores, aproximadamente 14 millones de kilómetros cuadrados. En el Congreso Geográfico, celebrado en Berlín en 1900, se decidió que a partir de 1 de octubre de 1901 hasta 31 de marzo de 1903 se crearían y ocuparían de modo permanente estaciones meteorológicas al sur de 30º S., lo que permitiría abarcar de una vez todo el anillo meridional del globo. Así, pues, cinco expediciones concéntricas, formadas en el marco de ese "año antártico", partieron en dirección sur. |