Contacto Mapa Web Por el Mundo Crónicas Portafolio Publicidad Anúnciate Gratis...
Rutas de Montaña con itinerarios y fotos Rutas para descubrir nuevos paisajes...
    Continentes  
    Europa  
    España  
    Polares  
    Biografías  
    Viajes  
    Polar  
    Ruta de la Seda  
    Balmaseda  
    Otros  
    País Cátaro  
    Normandía  
    Dolomitas  
    Bulgaria  
    Kenya y Tanzania  
    Sudafrica, Namibia, Botswana,
Cat. Victoria
 
    India  
    Nepal  
    Tibet  
    Turquía  
    Egipto  
    México  
         
Rutas 10
         
         

3. DESCUBRIMIENTO DEL ARCHIPIÉLAGO FRANCISCO JOSÉ POR LOS AUSTROHÚNGAROS (1872-I874)

 

La expedición de descubrimiento llevada a cabo en 1872-1874 por los austro-húngaros Payer y Weyprecht, única empresa de aquel antiguo imperio, descubrió y exploró el archipiélago Francisco José.

Oficial de los destacamentos militares alpinos austriacos, el teniente Julius Payer había tomado parte en 1869 en el viaje del Hansa y del Germania a la costa oriental de Groenlandia; volvió a partir en 1871, acompañado por Karl Weyprecht a bordo del Isbjorn, para hallar la legendaria Tierra de Gillis, situada al norte del Spitzberg y probablemente idéntica a la isla Blanca (82° N., 32° E.).

Ambos partieron de Bremerhaven el 13 de junio de 1872 a bordo del Tegetthoff, barco de locomoción mixta y de 220 ton., tripulado por 23 hombres, aprovisionado para dos años o tres; el estado mayor estaba formado por austriacos, húngaros y checos, la tripulación en su mayor parte era dálmata, reforzada por el viejo arponero noruego Olaf Carlsen, embarcado en Tromsoc.




Diseño del mapa número 2, «Tierra del Emperador Francisco José», según
el croquis de Jules Payer, con los tres itinerarios (1, 2, 3) de los trineos de
exploración, tomando como punto de partida el barco
Tegetthoff,
aprisionado en el hielo (1874)

 

A bordo, la lengua habitual era la italiana. Hasta los seis perros eran de diverso origen: dos lapones y seis vieneses. La misión del Tegetthoff consistía en llegar a Nueva Zembla y proseguir hacia el Polo. Encontró hielos el 25 de julio de 1872 a 74º 15' N.; el 21 quedó bloqueado y arrastrado en dirección norte por la deriva del Pack; el 2 de octubre alcanzaba 77º N., mientras proseguía la deriva, y se perdió toda esperanza de que el barco quedase libre. El otoño y el comienzo del invierno se dedicaron a organizar el género de vida, pero las presiones del hielo eran tan frecuentes como inquietantes y la moral permanecía baja, tanto más cuanto que los participantes habían firmado antes de la partida un documento por el que renunciaban a toda expedición de auxilio, y juzgaban estar ya borrados del mundo de los vivientes.

El 30 de agosto de 1873, a 79º 43' N. Y 59° 33' E., después del medio día, se desgarró la bruma repentinamente y se divisó al norte una tierra abrupta y recortada, "un magnífico relieve alpestre". Al momento no quedó a bordo un solo enfermo. Se bautizó la tierra desconocida con el nombre del emperador Francisco José, y el primer cabo divisado recibió el nombre de Tegetthoff.

Era inevitable la segunda invernada, y durante ella se practicaron exploraciones. Primeramente se efectuó el reconocimiento de la isla Wilczek, en el mes de noviembre y, terminado el invierno, se prosiguieron los raids. Del 10 al 15 de marzo de 1874 visitó Payer la costa meridional de la isla Hall. Volvió a partir el 28 de marzo en dirección norte, con temperaturas que oscilaban entre -3 y -25º, dobló por el oeste la isla Salm, y costeó la tierra de Wilczek después, sembrando por los cabos e islas la toponimia austriaca: tierra Zichy, islas Wiener-Neustadt, Archiduque Rainiero, etc. En la isla Príncipe Rodolfo -dedicada al futuro héroe de la tragedia de Mayerling- Payer dejó descansando el 10 de abril al guía tirolés Haller, con los marineros Susitch y I,ukinovitch, y prosiguió la marcha con el tirolés Klotz, el alférez de navío Orel y el marinero Zaninovitch.

Para franquear la isla Príncipe Rodolfo, se arriesgó entre las resquebrajaduras del formidable glaciar de Middendorf; al atravesar una grieta el trineo quebró el puente de nieve, cayendo desde una altura de 40 pies a una cornisa con Zaninovitch y los perros; Payer quedó enganchado al mismo borde de la quebradura, condenado a la inmovilidad. Orel, que marchaba solo delante, arrojó su cuchillo a Payer, el cual pudo cortar la correa que le retenía y correr después al campamento en busca de material de auxilio. Con ayuda de cuerdas se pudo al fin izar al marinero, transido de frío, a los perros y al trineo. Payer decidió entonces dar la vuelta a la isla por el oeste. Con Orel y Zani novitch alcanzó así el 12 de abril de 1874 el cabo Fligely, que situóa 82º 05' N., y creyó divisar al norte y al oeste dos tierras a las que denominó Petermann y Rey Oscar. Soportando ventiscas consiguió llegar al barco el 23 de abril.
El tercer raid, en dirección noroeste, llegó a la isla Mac Clintock, y luego hubo de prepararse la evacuación del barco, abandonado el 20 de mayo de 1874.



Caída del trineo de Zaninovich: Payer corta la correa.
(Dibujo de Riou, del l'Odyssée du Tegetthoff, por los tenientes Sayer y Weyprecht)

 

Se dividió el personal en tres equipos, cada uno de los cuales remolcaba una chalupa. La retirada fue lenta y penosa, sin que pudiera recorrerse al principio más de un reducido número de millas. El 20 de junio se botaron al agua las chalupas por primera vez. Después de avances y retrocesos, el 20 de julio se llegó a los 79º 22' N.: la ventaja obtenida en dos meses de esfuerzos era de medio grado (unos 50 km. a vuelo de pájaro). A finales de julio comenzó a caer la lluvia; el 29 alcanzaron lalatitud de 78º 50': los exploradores alternaban navegación y transporte. Por fin, el 15 de agosto, salieron del Pack las tres chalupas (77º 40'), dirigiéndose hacia Nueva Zelanda; la brisa más suave las hubiera sumergido.

Hospitalidad rusa Por fortuna, el 24 de agosto de 1874, a las siete de la tarde, encontraron los exploradores un ballenero ruso, el Nicolás, bajo el mando del capitán Voronin, el cual les acogió con la mayor generosidad; no tenían ya los austriacos sino víveres para ocho días, la retirada había durado noventa y seis días, y. por ello Payer y sus compañeros "contemplaban con éxtasis mudo los objetos más triviales". Indudablemente el azar de la deriva favoreció el éxito de la expedición y los trazados de Payer hubieron de ser rectificados más adelante; pero hombres meridionales, acostumbrados solamente al Mediterráneo, señalaban al mundo un archipiélago nuevo.

 
     
 
Documentación extraida del Tomo IV de la "Historia Universal de las Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE
 
     

www.viajemania.com info@viajemania.com