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2. GROENLANDIA (1860-1913)

Al oeste y al noroeste de Groenlandia la mayor parte de los exploradores se propusieron por hito acercarse al Polo por el estrecho de Smith, y sus exploraciones no fueron en resumen más que episodios. La segunda intención de llegar al Polo no quedaba descartada en las primeras expediciones que recogieron la herencia de Scoresby al este y al noroeste de Groenlandia; sin embargo, la extensa isla -diez veces la extensión de Francia- no tardó en convertirse en objetivo independiente. ¿Qué había tras las costas montañosas, desde las cuales descendían los glaciares hasta el mar, de donde se originan centenares de icebergs? ¿Existiría en el centro de Groenlandia espacio libre de hielo, tal vez habitado y réplica continental del mítico "mar libre del Polo"?

Los ingleses Mac Clintock, con el Bulldog, y Allen Young, con el Fox, no lograron tocar la costa en 1860. Les sucedió en 1868 el alemán Karl Koldewy, a bordo del Germania, sin mayor éxito. Koldewey regresó a las mismas aguas a bordo del mismo barco, escoltado por el Hansa, bajo el mando del capitán Hegemann; el especialista alpino Payer, de nacionalidad austriaca, realizaba con Koldewey su iniciación polar. Consistía el objetivo de la expedición en comprobar las opiniones del geógrafo alemán Petermann, el cual aconsejaba -sin ilusiones- remontar la costa oriental de Groenlandia para acercarse al Polo.

Los riesgos probables consistían en el bloqueo en el banco de hielo, la deriva sin control en dirección sur y el hundimiento. Tal fue, en efecto, la suerte del Hansa, porque el 20 de julio de 1869, hacia 74° N., Hegemann perdía de vista a Koldewey y pronto, prisionero del pack, derivaba en dirección sur. Construyó sobre el hielo una casa de losetas de carbón y esperó los acontecimientos. El 21 de octubre, a 70º 52' O., el Hansa, triturado, se hundió y el 15 de enero de 1870 el extenso floe que transportaba a los alemanes se quebraba en trozos y, después de momentos críticos, los náufragos pudieron situarse en un témpano vecino. Se lanzaron al mar en las tres chalupas conservadas el 7 de mayo, llegando el 13 de junio a Frederikshaab, en la costa oeste de Groenlandia.

Koldewey, más afortunado, proseguía avanzando en dirección oeste, desembarcando el 5 de agosto de 1869 en la isla Sabine (74º 35' N., 19º O.), donde después de intentar rodear la isla Shannon se preparó a invernar. Había caza abundante. Payer efectuó excursiones por tierra al fiordo Tirolés; Koldewey dirigió personalmente un reconocimiento de treinta y tres días en dirección norte, en la primavera de 1870.

Llegó a los 77º N., en las islas Shannon (75 a 75º 20' N., 17 a 19º O.), a Koldewey (76 a 77º N., 19º O.) y al cabo Bismarck. Desaprisionado el barco el 22 de julio de 1870, hizo en vano ruta al norte, exploró a la vuelta la profundidad del fiordo Francisco José (73º 10' N., 24º O.), descubriendo una altura de 2.940 m., que llamó Patermann. En aquella costa abrupta y recortada se advertía abundante vegetación polar. Koldewey halló vestigios de habitaciones muy antiguas: círculos de piedra, herramienta, osamentas. Favorecido por un tiempo magnífico, Koldewey abandonó Groenlandia el 16 de agosto de 1870, regresando a Alemania el 10 de septiembre.

Los daneses Después de esta fructuosa exploración, Groenlandia, territorio sobre el que ejerce soberanía Copenhague, llegó a ser en su parte oriental el dominio de los exploradores daneses, que prosiguieron la obra emprendida por Graah en la tercera década del siglo XIX. Se trazó simultáneamente el mapa exacto de las costas al oeste y al este. En el oeste, fue obra de Jensen (1884-1885) y de Ryder (1886-1887),
que prolongaron su trabajo hasta el 74º N.; Bloch (1890) les completó por medio del trazado de las proximidades de Julianehaab. Holm y Garde, en dirección sur, y luego este y norte, en 1882-1883, remontaron el cabo Farewell hasta el 66º N., descubriendo al paso la colonia esquimal de Angmagssalik (65º 35' N.).

Ryder realizó un trazado del Scoresby Sound en 1891. Amdrup subió hasta los 66º 7', y luego hasta los 67º 22', en 1898-1899. También en 1899 Nathorst, sueco, a bordo del Antarctic, prosiguió el trabajo de Koldewey entre los 70 y 75º N. En 1900, Amdrup llegó al Scoresby Sound por mar, regresando en bote en dirección sur con tres hombres, y trazó la cartografía de la costa de Blosseville.

En 1905, el Belgica, del duque Luis Felipe Roberto de Orleáns, barco que había efectuado la primera invernada en el Antártico, después de haber fracasado en una tentativa al este del Spitzberg, consiguió llegar a la costa groenlandesa a 76º 37' N., continuando en dirección norte. La temperatura era relativamente templada (+ 2º). Se descubrió al oeste una tierra desconocida que se siguió hasta 78º 16' N., nuevo récord septentrional en aquellas regiones. La expedición, improvisada, pero bien equipada técnicamente, descubrió 200 km. de costas nuevas. Pero entre el récord del Belgica y el cabo Morris Jesup, situado a 83° 40' N., en la punta extrema del norte de Groenlandia, quedaba sin explorar una vasta región costera. Gracias al heroísmo danés, se exploró entre 1907 y 1912 en dos campañas sucesivas.
En el extremo norte de Groenlandia las campañas de Peary parecían haber resuelto un problema geográfico: la tierra de Peary era una isla.

 

Pero las implicaciones políticas del descubrimiento no habían escapado a Copenhague: si la tierra de Peary pertenecía a Groenlandia, gracias a un istmo no descubierto por el comodoro, la soberanía de Copenhague se extendería hasta el cabo Morris Jesup.

El barco Danmark, en agosto de 1906, luego de haber alcanzado 77º 3', regresó al cabo Bismarck (76º 46') para invernar.

Los dos destacamentos o grupos septentrionales de exploración, compuestos cada uno por cinco hombres, se pusieron en marcha el 22 de marzo de 1907. Doblaron el cabo Nordeste el 23 de abril, terminando la vuelta completa de la Tierra del Príncipe Cristián. J. P. Koch y A. Wegener prosiguieron en dirección norte el 1 de mayo, franqueando la bahía helada de Wendel; llegaron al cabo Bridgman (83º 20'), conectando sus trazados topográficos con los de Peary, y luego tomaron el camino del sur, una vez cumplida su misión.

Mylius Erichsen, con el topógrafo Hög Hagen y el esquimal Jörgen Brönlund, debía realizar la cartografía de la costa oeste, que presentaba al principio una profunda entrada, el fiordo de Dinamarca, que rodearon los daneses, proa al sudoeste, antes de llegar a la entrada del fiordo de la Independencia, donde se encontraban el 25 de mayo en el cabo Rigsdagen, con Koch y Wegener, los cuales regresaban al sur. Contaban con escasos víveres, pero Mylius Erichsen, confiando en los resultados de la caza, prosiguió sin embargo en dirección oeste y exploró el fiordo Hagen, luego el de la Independencia y después el de Brönlund; de este modo, quedó resuelto el problema geográfico: la Tierra de Peary era una con Groenlandia. El 14 de junio de 1907, Erichsen decidió regresar.

La nieve se hallaba blanda, el banco de hielo quebrado, la caza era escasa; los exploradores comenzaron por matar los perros para alimentarse con su carne. Desde el 7 de agosto al 19 de octubre, avanzaron penosamente para cruzar sobre el hielo el fiordo de Dinamarca; después, Mylius Erichsen, buscando terreno más sólido, caminó recto en dirección sudeste para llegar a la tierra de Lambert. Alcanzaron los tres hombres la costa de Holm, pero Hagen murió allí, agotado, el 15 de noviembre, y Mylius el 25. El invierno se encontraba ya en toda su fuerza, Brönlund, llevando los mapas trazados por Hagen y algunas notas de Mylius Erichsen, consiguió llegar al almacén de la isla Lambert, donde murió a su vez sin haber tenido fuerzas para tocar los alimentos.

Una expedición de socorro, que partió del cabo Bismarck en el otoño, no pudo rebasar la altiplanicie de Mallemur. En la primavera de 1908, J. P. Koch partió a su vez, encontrando el cadáver de Brönlund y los documentos que había salvado. El diario de Brönlund terminaba del modo siguiente: «Muerto en el fiordo 79 (grados norte) después de haber intentado volver por el interior en noviembre. Me siento como un rayo de luna que se apaga y no puedo seguir avanzando a causa de los pies helados y de la oscuridad. Los cuerpos de los otros están en medio del fiordo, ante el glaciar (a dos leguas y media). Hagen murió el 15 de noviembre, Mylius diez días después. Jörgen Brönlund.»

 

Se juzgó necesaria otra expedición para encontrar el diario de Mylius Erichsen y los demás documentos. Fue confiada al teniente Einar Mik kelsen, de la marina real, el cual, en 1906 -1907 dirigió en el mar de Beaufort la expedición anglodanesa del Duchess-of-Bedford. Mikkelsen utilizó el método que había dado buenos resultados a los noruegos de Amundsen en el paso del Noroeste; partió el 20 de junio de 1909 de Copenhague a bordo de una pequeña corbeta, Alabama, de 40 ton., con seis hombres, y lanzó el ancla ante la isla Shannon. A finales de octubre efectuaron una exploración hasta la isla Lambert, donde examinaron de nuevo el cadáver de Brönlund y el almacén; pero nada más pudo hallarse; la misión estaba por iniciar.

Mikkelsen e Iversen se pusieron en marcha el 4 de marzo de 1909, seguidos al principio por Laub, Olsen y Poulsen; establecieron escondites de provisiones marcados con jalones. Después, el 10 de abril quedaron solos Mikkelsen e Iversen para proseguir hacia el norte, mientras los otros regresaban.

Franquearon los dos hombres el interior, tocando el fiordo de Dinamarca con los perros agotados. Descubrieron el 2 de mayo un túmulo con un mensaje fechado el 12 de septiembre de 1907; Mylius Erichsen se hallaba entonces a punto de partir hacia el sur con 16 días de víveres y ocho de combustible, consistente en la leña que sobrenadaba, recogida en las playas; pensaba cruzar por el interior. El 26 de mayo encontraron un nuevo monumento con nuevo mensaje, fechado el 8 de agosto de 1907.

Comenzaba en estos términos: "El teniente Hagen con el groenlandés Brönlund y el firmante dejaron la punta noroeste de esta región (82° 4' N. 220 O.), el 28 de mayo de 1907, después de haber encontrado la expedición de trineos del teniente Koch...
Avanzamos hacia el oeste con 23 perros hasta el 1 de junio, alcanzando el glaciar del cabo Peary, descubrimos que no existe el canal de Peary, porque el arrecife Navy-Cliff está unido a la tierra de Heilprin por una lengua de terreno. Volvimos a bautizar la bahía de la Independencia, denominándola fiordo de la Independencia... Encontramos también algunos círculos de tienda esquimales."Reflexionando en los términos del mensaje, los dos daneses concluyeron que no había razón para prolongar la búsqueda; quedaban aclarados algunos párrafos del diario de Brönlund, y confirmado el mapa de Hagen. Mikkelsen decidió el regreso (28 de mayo). Cuando despertó a su compañero Iversen para comunicarle su decisión, el último respondió: "¿Regresar? ¿Queréis decir volver a nuestro país? ¿Estoy soñando, tal vez?"

 


KOLDEWEY (CON EL "GERMANIA") Y
HEGEMANN (CON EL "HANSA")
EN LA COSTA ORIENTAL DE
GROENLANDIA (1869-1870)

Después de haber invernado en la isla Sabine, a 74° N., Koldewev alcanzó los 77° N., y, libre en julio, exploró al regreso hacia el Sur (no habiendo podido avanzar más al Norte) el profundo fiordo de Francisco José.

 


El fiordo está dominado, a 73° N., por una altura,
cuya ascensión efectuó, denominándola pico dle Petermann;
tiene una altitud de 2.940 m.

 


Menos afortunado, Hegemann hubo de ver triturado y sumergido al Hansa,
mientras invernaba a su lado, derivando hacia el Sur sobre el hielo;
con las tres chalupas del barco perdido pudo llegar, aprovechando el deshielo,
al puerto danés de Frederikshaab, en la punta sur de Groenlandia, el 13 de junio de 1870

Dibujos de Maynet, según la edición alemana de la Expédition du Geranavia, por el capitán
Koldewey. Le Tour du Monde (1874).

MÁRTIRES Y HÉROES DE LA EXPLORACIÓN DE GROENLANDIA (1906-1912)



Mylius Eríchsen, transportado por el barco Danmark en
1906, trazó la costa oeste con sus compañeros, y murió de
agotamiento el 25 de noviembre de 1907

 


Hög Hagen, abnegado topógrafo de Erichsen, murió antes
que su jefe, el 15 de noviernbre de 1907

 


El esquimal Jörgen Brönlund, que murió el último, después
de salvar las notas y los mapas

 


El teniente finar Mikkelsen (a la izquierda) antes y después (centro) de la terrible invernada de tres años... Derecha: Jan Iversen,
compañero de Mikkelsen, después de la pesadilla de veintitrés meses de espera (verano de 1912)
Ya se veían rodeando el glaciar situado al oeste del Alabama.

 

El barco comenzó a hacer agua el 13 de marzo; en junio se puso de manifiesto que el viejo casco padecía terriblemente; el mástil se encontraba simplemente hundido, el daño era irreparable con los medios de que se disponía; sin embargo, el barco arruinado flotaba, sostenido por su prisión de hielo. Los cinco hombres se dedicaron a demolerlo, comenzando por el puente de popa, y construyendo una caseta para colocar el material y todas las provisiones. El 14 de julio de 1909, Laub y sus hombres se instalaron en el nuevo domicilio; el 27 hizo acto de presencia el navío Sept-Juillet, bajo el mando del capitán Landemark, quien recogió a los cinco hombres y levó anclas el 2 de agosto.

Entretanto, Mikkelsen sufría reveses innumerables; los almacenes preparados habían sido saqueados por los osos, que hasta habían devorado uno de los cuadernos de su diario de viaje. El 18 de septiembre, a las once de la mañana, llegó ante la casita de madera. Terminaba la pesadilla, pero tenía ante sí diez meses de espera. En realidad, llegaron a trece más.

Al año siguiente ningún barco pudo llegar a la isla Shannon; el más afortunado hubo de detenerse a 18 millas, pero los desterrados no llegaron a divisarlo. El tiempo se hacía largo, apenas cortado por expediciones de caza y episodios tragicómicos, como incursiones de osos que banqueteaban la caseta, en la que, por desgracia, habían quedado los fusiles; carreras nocturnas de zorros sobre los bidones de petróleo vacíos, familiaridad con un zorro que se domesticó por sí solo. Al fin, una mañana del verano de 1912, resonó fuera el estrépito de una caja que alguien removía. ¡Un oso... seguramente! Ambos ermitaños saltaron de sus sacos de dormir medios desnudos... Eran los hombres del vapor noruego Sjoblomsten, mandado por el capitán Lillenaes. ¡Por fin! Tabaco, baño caliente, tijeras de peluquero y un plato de patatas...

Exploración del interior helado (1863-1913)

Ya se habían intentado avances locales sobre el casquete glaciar, pero no habían rebasado la zona agrietada, muy peligrosa, en la que el glaciar se halla en movimiento hacia el mar.
Durante su invernada, Hayes penetró con cinco hombres 100 km. por   el interior (1863); Whymper, alpinista británico y vencedor del monte   Cervino, probó suerte en 1867 cerca de Jacobshavn, pero se retiró ante las dificultades. Nordenskjöld (1870), y Moldrup (1871) avanzaron 50 km. al este de la misma región.
Jensen (1878), más al sur, avanzó 70 km. y alcanzó 1.700 m. de altitud al nordeste de Julianehaab; Garde (1893) triunfó en un intento semejante.

Nordenskjöld volvió a partir el 3 de julio de 1883 de la bahía de Disko con nueve hombres, de los cuales dos eran esquiadores lapones. En breves etapas llegó el 18 de julio a 120 km. de la costa. La altura seguía aumentando siempre, y la hipótesis de un "oasis"libre de hielo se iba desvaneciendo. Para cerciorarse completamente, el sueco envió a los dos lapones en dirección este, en linea recta. El terreno era llano, la nieve favorable. Regresaron los lapones después de cincuenta y siete horas, declarando haber alcanzado los 68º 32' N., 42º 51' O., a la altura de 1.947 m., y a distancia de 230 km. del punto de partida. Una prueba de control, organizada en Suecia, confirmó las afirmaciones de los esquiadores lapones en distancias análogas y los resultados científicos, discutidos al principio, quedaron luego confirmados. En 1886, R. Peary, que comenzaba a ejercitarse en el marco de su amplio proyecto polar, partió de una bahía oriental del estrecho de Ata, al este de Disko, y se detuvo a 2.295 m. de altura. Quedaba por realizar la mayor tarea.

Cautivado por una Groenlandia desconocida, que contemplara a bordo del pesquero de focas Viking (1882), Fridtjof Nansen resolvió intentar en 1888 la exploración completa; se trazó el plan de partir del este, en el que la costa está casi desierta, en dirección oeste, en cuya costa numerosas factorías podrían facilitar el salvamento de la expedición, en el caso de que llegase agotada. Partió el 2 de mayo de 1888 de Copenhague, a bordo del Jason, que llegó el 11 de junio frente al cabo Dan, cerca de Angmagssalik; el 17 de julio, a 19 km. solamente de la costa, Nansen pudo lanzar al agua las embarcaciones en que se acomodaron con él los noruegos O. Sverdrup, O. C. Dietrichson, K. Kristiansen, y los lapones Balto y Ravna. Casi en seguida, una de las embarcaciones sufrió daños a causa del hielo, siendo necesario detenerse, y luego soportar una deriva de doce días, que condujo a la expedición a los 61º 40' N. Nansen desembarcó en la costa el 29, asaltado por nubes de mosquitos, remontando después a remo 500 km. hasta el fiordo de Sermilik, punto de partida previsto.

El 10 de agosto acampó en Umivik; el 11, Nansen y Sverdrup abrieron una pista de acceso a la altiplanicie en un recorrido de 20 km. Después de un retraso debido a la lluvia, los seis hombres habían conseguido arrastrar a 900 m. de altitud sus 600 kg. de carga, para comenzar el viaje propiamente dicho.
Desapareció el último nunatak (1) en el este el 31 de agosto de 1888. Estaba avanzada la estación y, en lugar de dirigirse hacia la bahía Disko,

(i) Voz sin traducir en el original. Se usa en Groenlandia para designar un collado que sobresale de la superficie del helero-Nota de la traductora.

 

Nansen emprendió camino recto en dirección al oeste, hacia Godthaab. El 14 de septiembre alcanzó los 2.716 m. de altitud, después de haber soportado una temperatura de 40º bajo cero. «Yo, creer no llegar nunca costa oeste», filosofaba el veterano Ravna. «Tú, ser un asno», respondió Nansen, haciendo reír al lapón.

Luego la expedición comenzó a sentir los efectos del viento por detrás, los trineos fueron unidos, provistos de velas, aumentando la velocidad. El descenso, que estuvo a punto de comenzar y terminar al mismo tiempo en desastre general en una grieta, fue muy penoso. El día 23 llegaron los exploradores a la costa rocosa, encendiendo una gran hoguera a la orilla del fiordo de Ameralik. Después construyeron con bastones de esquís, fragmentos de trineo y ramas de sauce una armazón de bote, al que la lona de la tienda comunicó apariencia de umiak (i). Utilizando bastones de esquí a manera de pagayas lograron llegar el 3 de octubre de 1888 a Godthaab, donde invernaron. Nansen estudió mientras tanto las técnicas ancestrales de los esquimales, prometiéndose utilizarlas más adelante.

A. de Quervain, de nacionalidad suiza, autor en 1909 de un intento de poca envergadura al este de la bahía Disko, volvió a la carga en 1912; simultáneamente, el profesor J. P. Mercanton organizaba en la costa oeste una estación de investigaciones que durante el invierno había de dirigir A. Stolberg. El estudio a fondo del único interior helado existente aún en el hemisferio norte habría de permitir la solución de los problemas planteados por el otro, enorme, que cubre la Antártida. Atacando por el oeste podía llegarse a la región deseada en época más temprana de la estación, intentando alcanzar el puesto comercial abierto por los daneses en Angmagsalik, en el que se advertiría a los esquimales, estableciendo un depósito de víveres.

El Fox desembarcó al equipo a mediados de junio ante el glaciar Eqip Sermia (72º N.); fue el último viaje del famoso barco de Mac Clintock (1857-1859), porque naufragó poco después. Se distribuyeron los perros en tres tiros de trineos, viajando el 20 de junio de 1920 en dirección sudeste; los lagos, plenos de agua de deshielo, los "pantanos"en los que una delgada capa endurecida cubría aguas glaciales, retardaron al principio el avance; más arriba, fue necesario franquear las resquebrajaduras sobre puentes de nieve.

Después los exploradores tuvieron viento contrario; el aire enfriado por la nieve soplaba, en efecto, desde lo más elevado de la meseta, en todas las direcciones, hacia el mar.

 

(1) Voz sin traducir en el original. Embarcación hecha con pieles de foca cosidas y abiertas por la parte superior.-Nota de la traductora.


E1 29 de junio de 1912, la altiplanicie se dilataba hasta perderse de vista, y la etapa diaria pudo pasar de 15 a más de 20 km.; la temperatura oscilaba entre -7º y -23º. Alcanzó la expedición el punto más elevado -2.500 m.- el 13 de julio; el viento soplaba entonces a espaldas de los exploradores. El 18 divisaron las montañas del este, a unos 100 km. en el nordeste. Se trataba de una cadena nuevamente descubierta por la expedición, cadena que domina el monte Forel, de más de 3.000 m. de altura. El 20 de julio de 191i2 se hallaba a la vista el fiordo de Sermilik, y el 21, a las dos de la mañana, los exploradores caminaron por fin sobre roca.

Hallaron sin dificultad el depósito a 65º 55' N. y 38º O.; después, embarcaciones esquimales les transportaron a Angmagsalik. A. de Quervain dio su nombre al puerto de partida, y sus camaradas, Gaule, Fick y Hössli, legaron los suyos a tres promontorios paralelos en la costa occidental del fiordo.

Gracias al perfil de superficie fijado de este modo, recortando los itinerarios de Nordenskjöld y de Peary, pudo conocerse la superficie del casquete glaciar en conjunto, al sur del paralelo 72.

El capitán danés J. P. Koch, con el geofísico alemán A. Wegener, invernó durante 1912-1913 en la costa de la Reina Luisa, a los 76º 45' N., de donde partió el 20 de abril de 1913 con un convoy de trineos tirados por cinco poneys, únicos supervivientes de los catorce importados de Islandia. Los dos hombres soportaron mal tiempo durante la subida, pero aprovecharon el viento que soplaba detrás, a la bajada. Entre el 6 de mayo y el 2 de julio de 1913 no vieron más que nieve y hubieron de soterrarse durante doce días para esperar la terminación de una ventisca. El punto más elevado, a 74º 20' N. y 41º O., se encontraba a 2.935 m. El 5 de julio, Koch y Wegener alcanzaron por fin la costa oeste, libre de hielo, a 73º N., no lejos de la factoría de Próven.

Pero entre el itinerario de Koch-Wegener y los de Peary y Rasmussen al norte, y el de los suizos al sur, quedaban inexploradas dos vastas regiones.

Después de la segunda guerra mundial tales regiones habían de constituir el campo de las expediciones polares francesas.

 
     
 
Documentación extraida del Tomo IV de la "Historia Universal de las Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE
 
     

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