En unión del médico Richardson, los alféreces Back y Hood y el ordenanza Hepburn, Franklin desembarcó el 3o de agosto de 1819 en Fort-York, al oeste de la bahía de Hudson, luego de haber corrido gran peligro de naufragio. E1 equipo siguió en dirección al Gran Lago de los Esclavos, la cadena de puestos de tráfico e invernó en el fuerte Cumberlanz, en Saskatchewan. A1 verano siguiente llegaron al lago Athabasca, luego a Fort-Providence (62º 17' N., 114º 9' O.); la escasez de la caza y los mosquitos les hicieron ya prever el futuro de antemano.
Los ingleses agregaron aquí a un grupo de indios del Cobre, mandados por el jefe Akaitcho, y una escolta de dieciséis canadienses franceses llamados Benoit, Perrault, Vaillant, Dumas, Pelletier, Beauparlant, etcétera. De los treinta hombres que partieron regresaron solamente siete.
Franklin volvió a emprender la marcha el 2 de agosto de 1820, llegando a la región donde se forma el río Coppermine; para invernar construyó el fuerte Enterprise.
El 18 de julio de 1821 terminó de descender el Coppermine, siguiendo las huellas de Hearne.
Llegado al mar, rectificó las coordenadas de la embocadura, calculadas por su predecesor, y se dirigió hacia el este, jalonando, con el pensamiento puesto en Parry, la costa meridional del golfo de Coronación, hasta la embocadura del río Hood, alcanzada el 26 de agosto. Remontó el collar de estanques y cataratas con dos embarcaciones en dirección a Fort Enterprise. Pero faltaba la caza, y luego el liquen, recurso supremo de los cazadores. Se deshicieron los barquichuelos para construir piraguas, y luego las piraguas para hacer fuego. Uno de los indios, Michel, atacado de locura, mató a traición a dos canadienses y después a Hood. Hubiera matado también a Richardson y Hepburn, con los cuales formaba un pequeño destacamento, si Richardson, adelantándose a Hepburn, no le hubiera destrozado el cráneo de un pistoletazo. |