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| 5.
A
LA CONQUISTA DEL POLO SUR (1907-1912)
En la lucha de veinticinco años contra el banco
de hielo ártico, Peary no tuvo que vencer sino
a los elementos. En el duelo entre el hombre y el medio
ambiente la victoria era cuestión de tiempo y
de técnica. En el sur, tomó giro distinto
y dramático, porque el Polo fue la apuesta de
una partida en la que la seguridad se sacrificó
al éxito.
Tres hombres de carácter diferente se disputaron
el Polo Sur entre
1907 y 1912.
E1 primero, Shackleton, escapó por poco a la
catástrofe
(1907-1909).
El segundo, Amundsen, consiguió superar todas
las dificultades
(1911);
el tercero, Scott, alcanzó el Polo, pero pereció
al regreso con todo su equipo
(1912). |
a)
Fracaso de Shackleton
(1907-1912)
Ernesto Shackleton, irlandés, estaba dotado de
toda la independencia y tenacidad de su raza, demostradas
ya por Mac Clure y Mac Clintock.
Entretanto que su antiguo jefe Scott se hallaba absorbido
por proyectos matrimoniales, entregó el 12 de
abril de 1907 un artículo al
Times,
exponiendo su propósito: establecer una base
en el mar de Ross, alcanzar
el polo magnético y el polo geográfico.
Sin embargo, con objeto de no herir la susceptibilidad
de Scott, Shackleton, por mediación de Edward
Wilson, amigo de ambos, se comprometió a no utilizar
ni el fondeadero del estrecho de Mac Murdo ni el de
la bahía de las Ballenas.
Compró el irlandés un foquero,
Nimrod,
con cuarenta años de existencia y 200 toneladas,
buen velero mixto que fue dotado de máquina nueva;
transportaba una tienda desmontable de 9,90 por 3,60,
aislada por medio de corcho y de fieltro; trineos ligeros,
de 26 kg., provistos de depósitos para petróleo;
como medio de locomoción, poneys de Manchuria,
y una novedad completa consistente en un tractor automóvil.
Partió de Inglaterra el 7 de agosto de 1907,
y abadonó el 1 de enero de1908
la escala neozelandesa de Lyttleton. Después
de haber comprobado un retroceso de la Gran Barrera
y no pudiendo, como esperaba,
establecerse sobre la costa de Eduardo VII, buscó
refugio en la isla Ross, en el estrecho de Mac Murdo.
El nuevo punto de atraque era cabo
Royds, a 77º 35' S., solamente a 23 millas de Hut-Point,
donde invernara el
Discovery.
Se bajó el material a tierra y se construyó
la casa, cuyo interior estaba dividido en siete cabinas
para alojamientos de dos hombres cada una.
El tractor, montado sobre ruedas, procuró algún
servicio sobre el hielo del mar, pero resultó
completamente inútil en terreno más quebrado.
El
Nimrod
volvió a partir el 22 de febrero.
El 5 de marzo de 1908 dos grupos de seis hombres, bajo
la dirección de David y Adams, abordaron el volcán
Erebus. En tres días, con un frío de -30º
alcanzaron la altitud de 2.025 m., punto en que la ventisca
les obligó a soterrarse. Las observaciones efectuadas
en la cumbre dieron 13.350 pies, es decir, 4.069 m.
«Ante ellos se abría un ancho abismo, rebosante
de nubes de humo, y del que surgían espantosos
ruidos. Según sus observaciones, la profundidad
puede calcularse en 240 ó 270 m., y su anchura
mayor en 8oo.»
El 19 de septiembre de 1908 el primer grupo de exploración
primaveral
abandonó el cabo Royds a la búsqueda del
polo magnético. Formaban
el grupo tres hombres: David, Mawson y Mackay. No tenían
ni perros ni poneys y debían arrastrar a lo largo
del litoral una carga
cuyo peso se acercaba a la tonelada. |
| Recorrieron
así casi 200 km. hasta la base del glaciar Drygalski,
punto en que instalaron un depósito, y prosiguieron
el ascenso con cargas aliviadas. La superficie, cortada
por las grietas, era temible. El 20 de diciembre no
habían alcanzado más que una altura de
1.200 pies y parecía inminente el abandono de
la empresa.
Sin embargo, en enero se prosiguió la marcha
interrumpida por las observaciones científicas,
y el día 16, a 72º 25' S., y 155º 16'
E., se alcanzó el objetivo. Faltaba volver a
la costa antes del 1 de febrero, fecha de cita con el
Nimrod, cuyo
itinerario de regreso estaba previsto en consecuencia.
Por improbable que tan frágil socorro pareciese
a los tres hombres al llegar a la costa, pudo realizarse.
Shackleton, el «cacique», como le llamaban
sus compañeros, se reservó la exploración
del Polo.
Conforme a los cálculos efectuados durante el
invierno, la distancia a vuelo de pájaro desde
el cabo Royds al Polo, a saber,
11º
35', o sea 695 millas, casi i.300 km., debía
cubrirse, ida y vuelta, en noventa y un días,
a una media diaria de 30 km. Shackleton emplearía
ciento diecisiete días, para fracasar al final.
E128 de octubre de 1908, con cuatro trineos tirados
por cuatro poneys (de los11i importados habían
muerto siete), Shackleton, Adams, Marshall y Wild partieron
del campamento de cabo Royds. Hasta 83º S., Shackleton
pudo alimentar la esperanza de que el hielo de Ross
se extendiese hasta el Polo, pero hubo decepción,
porque las montañas, al principio paralelas a
la marcha a través de Tierra Victoria, comenzaban
a desviarse en dirección este, de través
a la ruta prevista. Después de tres semanas hubo
que sacrificar el primer poney, y luego otros dos al
comenzar diciembre. Por fin, la realidad apareció
desnuda: sería necesario franquear una barrera
montañosa de 3.000 m. de altura.
Sin embargo, Shackleton no desistió, porque un
glaciar presentaba una vía de acceso; le llamó
Beardmore, nombre de uno de los mecenas de la expedición.
Socks -el caballo más meridional del mundo- pereció
en una grieta y los cuatro hombres acometieron la empresa
de transportar sus 450 kg. de carga restante (3 de diciembre).
El día de Navidad alcanzaron 2.850 m. de altura,
a 85º 55' S. La meseta comenzaba, por fin, a dibujarse
a unos 3.000 m. de altura.
El terreno era otra vez favorable: extensión
de nieve endurecida y nivelada, en la que la marcha
había de resultar rápida y fácil;
sí, se podía proseguir caminando, pero
las raciones, mermadas por el esfuerzo originado en
el ascenso del glaciar, hubieron de reducirse. El 9
de enero de 1909, a 88º 23' S. y 162º E.,
cuando ante él, y al alcance de sus gemelos,
se extendía la meseta polar sin obstáculos
hasta perderse de vista, Shackleton izó la bandera
de la Unión Jack y, prudentemente, dio media
vuelta a 175 km. de la meta: «Sintiéndolo
mucho, hemos hecho lo más que podíamos
hacer.» |
|
Agotados, enfermos a causa de la disentería,
los cuatro hombres ayudados-por el viento que soplaba
del sur, se encontraron cerca de su objetivo
el 27 de febrero de 1909, pero había que apresurarse
porque el
Nimrod
no debía retrasar la partida más allá
del 1 de marzo.
Dejando a Marshall, muy enfermo, al cuidado de Adams,
Shackleton con Wild alcanzó a marchas forzadas
de 30 millas Hut Point, donde le aguardaba otro grupo.
Por fin, el 1 de marzo se encontraron todos a bordo
del barco, incluido el grupo Armytage, que durante la
buena
estación había estudiado el glaciar Ferrar,
que desciende por el oeste. El
Nimrod
levó el ancla el 4 de marzo para volver a Nueva
Zelanda.
El fracaso de Shackleton en la conquista del Polo -fracaso
admirable, por otra parte- no puede imputarse sino a
la insuficiencia de su aprovisionamiento, consecuencia
de un método de transporte inadecuado.
b)
Amundsen supera a Scott
(1910-1912)
Enterado de los preparativos efectuados por Shackleton,
Roberto Falcon Scott no cometió el error de precipitar
los suyos. Partió de Inglaterra el 1 de junio
de 1910 a bordo del
Terra Nova,
el mayor ballenero de Escocia, que le había prestado
auxilio en 1904. La expedición tenía especialmente
carácter científico; en ella tomaron parte
dos físicos, tres geólogos, dos biólogos,
un realizador de cine. El programa era amplio: alcanzar
el Polo Sur y proseguir la exploración del mar
de Ross.
A este efecto habían de establecerse dos bases,
una al este, en la bahía de las Ballenas, desde
cuyo punto se estudiaría la tierra de Eduardo
VII; la segunda al oeste, en el estrecho de Mac Murdo,
para explorar desde allí Tierra Victoria. Sobre
el terreno había de decidirse cuál de
las dos bases era la más conveniente para emprender
la marcha hacia el Polo.
A esta primera incertidumbre inicial se añadía
otra: la elección de los medios de transporte.
Scott llevaba consigo dos trineos orugas probados por
Charcot en los Alpes, poneys y perros, lo que suponía
tres tipos de especialistas. Además, la locomoción
automóvil se encontraba entonces en los comienzos
y era superfluo intentar superar en las regiones polares
la fase experimental. Los poneys resultaron de escasa
utilidad para Shackleton. Quedaban los perros, pero
Scott conservaba mal recuerdo de su servicio en tentativas
precedentes.
Por último, Scott debía arriesgarse al
asalto final sin tractores, sin poneys y sin perros.
Esto era lo que con exactitud había previsto
Amundsen. El vencedor del paso del Noroeste, después
de una prolongada serie de conferencias en diversos
lugares, volvió a establecerse en Noruega, donde
Nansen le confió el
Fram. |
|
Preparaba una gran expedición al Ártico,
cuyo anuncio originó vivo entusiasmo entre la
población noruega.
Pero en el otoño de 1909 se recibieron en Oslo
dos importantes noticias al mismo tiempo; una, que la
bandera estrellada de los Estados Unidos acababa de
ser izada en el Polo Norte; otra, que en el extremo
opuesto del eje terrestre, Shackleton había fracasado.
El Polo Norte perdió al momento todo interés
para Amundsen.
En resumen, pensaba Amundsen, el explorador que partiese
de la bahía de las Ballenas tendría sobre
Scott una ventaja igual a la diferencia de latitud,
calculable en unos 100 km. por lo menos; si ese explorador
utilizaba perros, partiría antes, avanzaría
con mayor rapidez y quedaría expuesto a menores
riesgos. Scott no tendría sobre él sino
una ventaja: la de utilizar el itinerario del glaciar
Beardmore, ya reconocido por Shackleton.
Durante el invierno de 1909-1910 Amundsen meditó
el problema y resolvió intentar el acceso al
Polo Sur.
Pero era necesario vencer los escrúpulos de Nansen.
Después de pesar el pro y el contra, Amundsen
decidió subordinar los medios al fin y mantener
secreto su verdadero propósito. Solamente Nilsen,
comandante del
Fram,
fue puesto al corriente del plan.
Sin embargo, debiera haber parecido extraño que
cargase a bordo del Fram una casa desmontable
-¿para edificarla sobre qué tierra?y que
embarcase, para transportarlos dos veces seguidas a
través de la zona ecuatorial, un centenar de
perros groenlandeses, cuando era fácil procurarse
animales en Alaska y aun en Siberia oriental.
Todo el plan de la expedición se preparó
hasta el menor detalle. Los
víveres, bajo el control de un especialista,
se embalaron en cajas de cinc y de madera. Al pemmicán
tradicional, a base de grasa y carne, vinieron a sumarse
legumbres y harina de avena, preparándose para
los perros dos clases de pemmicán, uno a base
de carne, otro a base de pescado, con adiciones de leche
en polvo y harina, divididas en raciones de 500 gramos.
Los sacos de dormir, hechos de piel de reno, con eliminación
de las partes más delgadas, se encerraron para
su transporte en mochilas de lona.
En cuanto a la casa, medía 7,80 por 3,40 m. y
la parte superior de la cubierta se hallaba a 3,60 m.
del suelo. Constaba de una pieza de seis metros de largo,
para habitación de estar y dormitorio, y otra
de dos metros, destinada a cocina; se subía al
granero por una rampa y había diez literas superpuestas
dos a dos. El conjunto se sometió a baño
de alquitrán repetidas veces, y no se omitió
el detalle de anillos en la parte exterior, que permitiesen
la sujeción necesaria en razón de las
tempestades antárticas. |
|
También se incluyeron 15 tiendas, capaces de
alojar 16 hombres cada una, más otras seis de
diferente modelo para tres hombres, que se pensaban
utilizar en los raids. Este último género
de tiendas constaba de una sola estaca, y eran de cierre
hermético la entrada estaba formada por un saco
cuya abertura podía atarse desde el interior.
Se fabricaron 10 trineos con patines de nogal americano,
de cuatro metros de longitud revestidos de acero; la
armazón era de fresno de Noruega; eran sólidos
pero tenían el inconveniente de ser pesados.La
carga estaba ordenada en cajas de modelo homogéneo,
de madera con tapa circular de aluminio que podía
abrirse sin tocar a las correas. Para el té,
se utilizarían cocinillas del modelo Primus;
las de modelo Nansen, demasiado voluminosas para la
tienda se dejaron a bordo. El vestuario preparado para
los grandes fríos estaba copiado del de los esquimales
betsilik de Rey Guillermo.
En cuanto a los perros, Amundsen adoptó el sistema
de atelaje en hilera utilizado en Alaska, porque juzgó
más fácil y porque los perros pasaban
por encima de las grietas de uno en uno y no todos de
frente a la vez. El
equipo científico era del menor peso posible.
Se embarcaron los perros en último lugar, el
9 de agosto de 1910, a bordo del
Fram
anclado bajo las defensas de Akherso, e inmediatamente
de levar anclas cada uno de los futuros invernantes
se hizo cargo de diez perros con objeto de estudiar
su psicología.
El
Fram,
lento de marcha, lo mismo a vela que a vapor, hizo escala
el 6 de septiembre en Madera, en la rada de Funchal,
donde la prensa local, por pura fantasía o por
error, publicó que el barco se encaminaba al
Polo Sur. El 9 de septiembre de 1910 Amundsen reunió
a la tripulación sobre el puente, Nilsen abrió
un mapa del hemisferio sur y se reveló el verdadero
proyecto. No hubo una sola defección. A1 mismo
tiempo, Amundsen despachó un telegrama a Melbourne,
punto en que Scott debía hacer escala así
concebido: "I'm going south"(Voy al sur) (1).
El 1 de enero de 1911, a las tres de la mañana,
a 175º p. y 63º S., apareció el primer
iceberg. El día 13 penetró el
Fram
en la bahía de las Ballenas para explorar el
punto más favorable para el desembarco.
Scott partió de Inglaterra el 15 de junio de
1910 con 19 poneys, 39 perros de Siberia, 45 trineos
y tres tractores oruga.
|
ROALD
AMUNDSEN VENCEDOR DEI, POLO SUR (15 DE DICIEMBRE DE
1911),
ANTERIORMENTE
A SCOTT (17 DE ENERO DE
1912)

Abajo izquierda: Robert F. Scott momentos
antes de emprender la marcha final
hacia el Polo Sur.
Abajo derecha: Foto tomada por el capitán Scott:
el trineo arrastrado con aerzo desesperado:
"estos hombres han hecho el camino a fuerza de
voluntad..." |
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|
|
Los
ingleses llegan
al Polo para hallar en él la tienda los noruegos,
que se les habían adelantado...
|
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| LA
FABULOSA HAZAÑA DEL IRLANDES
E. H. SHACKLETON EN EL MAR DE WEDDELL (1914-1915) |

El
Endurance
fotografiado durante el día por Frank Hurley
(autorización de lady Shackleton)
|
El
Endurance
fotografiado durante la noche
Foto
Frank Hurley. |
|
Ernest-Henry Shackleton (1874-1922)
hacia el año 1908, aproximadamente.
Foto Illustration.

Después
de una deriva de
nueve meses entre los hielos
que le trituraron, el barco
Endurance
naufragó el 27 de octubre
de 1915, a 200 millas de
tierra.
Shackleton recorrió
en un bote de 6,70 m. la
distancia de
800
millas,
antes
de llegar a un puesto
noruego. |
| El
nutrido estado mayor científico iba reforzado
por el noruego Gran, experto del esquí, y por
el ruso Gerov, especialista en la cuestión de
los perros. E1 26 de noviembre, el
Terra Nova,
bajo el mando de Pennell, partía de Nueva Zelanda;
tuvo que soportar tempestades continuas, sin que pudiese
realizarse el desembarco en cabo Crozier (al este,de
la isla de Ross), y arrojó el ancla en cabo Evans,
a
12
millas al norte de Hut-Point, en la isla de Ross.
Scott construyó una casa de madera rodeada de
un muro protector de losetas, una cuadra para los caballos,
perreras y observatorios científicos. Una vez
depositado en tierra el material, el
Terra Nova
volvió a partir en dirección este
(25
de enero) hacia la bahía de las Ballenas y de
la Tierra de Eduardo VII, donde seis hombres, bajo la
dirección de Víctor Campbell, debían
establecer una estación científica, pero
Pennell no consiguió abordar la costa.
Entretanto, Amundsen había montado su propio
estacionamiento, al que llamó Framheim, y a partir
del 16 de enero de1911, 100 perros comenzaron a caminar
a través del hielo. El
4 de febrero comparecieron los ingleses.
«A las seis y media de la mañana, como
de costumbre -escribe Amundsen-, partimos para buscar
las cargas al borde de la bahía, cuando el hombre
que marchaba a la cabeza de la columna comenzó
a gesticular como un loco... Llegado al mismo punto,
el segundo se entregó a una pantomima no menos
animada, gritando algo que no pude comprender... Apresuré
el paso y me reuní rápidamente con los
camaradas, descubriendo un barco grande de tres palos,
allí, junto al hielo, exactamente al sur del
Fram.
Era el
Terra Nova,
el navío del comandante Scott; había llegado
durante la noche. En aquel momento, el hombre de rancho
a bordo del
Fram
bajó para tomar una taza de café. Cuando
regresó al puente advirtió un segundo
navío anclado ante la Barrera.»
«El teniente Campbell, jefe del grupo encargado
de explorar la tierra del Rey Eduardo VII, se apresuró
a visitar a Nilsen, diciéndole que, no habiendo
podido abordar, se dirigía a Mac Murdo para llegar
desde allí al cabo Norte e instalarse en la parte
septentrional de Tierra Victoria. Inmediatamente después
de mi llegada, Campbell se presentó de nuevo
en el
Fram
para confirmarme las anteriores noticias.»
Campbell regresó a Mac Murdo y comunicó
lo sucedido a Scott. No faltaron exaltados que hablaron
de ponerse en marcha al momento para ajustar las cuentas
a los «intrusos» noruegos. Después
de esta explosión platónica, Scott, como
caballero, resolvió que el plan previsto se realizaría
como si nada hubiese ocurrido. De este modo Wilson,
Bowers y el zoólogo Cherry-Garrard llegaron a
cabo Crozier donde, en completa oscuridad, los pingüinos
habían vuelto a ocupar su lugar habitual para
la puesta de huevos. Fue un raid particularmente penoso.
Entretanto, Scott trataba de instalar sus depósitos
intermedios, pero tropezó con detestables condiciones
atmosféricas y perdió cinco poneys al
regreso de One-Ton-Camp, cuyo emplazamiento estaba situado
nada más que a 79º 30' S. Desde aquel momento
comprendió que la lucha prevista para la primavera
implicaría para él un fuerte obstáculo
inicial. |
|
Amundsen, más afortunado, realizaba su empresa
sin retraso y sin otra pérdida que la de un reducido
número de perros. Mientras que el Fram se hacía
otra vez a la mar el 10 de febrero, Amundsen se dirigió
hacia el sur con tres trineos, 18 perros y tres hombres.
Jalonando el camino con ayuda de bambúes coronados
por banderolas, alcanzó el 14 de febrero el paralelo
80, construyendo en aquel punto un primer depósito.
Al regresar, fue marcando el recorrido con un estocafís
cada 500 m. como mojón.
Los seis hombres que dejara en Framheim terminaron durante
ese tiempo la instalación y comenzaron a cazar
focas, logrando obtener 30 ton. de carne.
El 22 de febrero, Amundsen partió de nuevo después
de haber repasado y mejorado su equipo, en particular
el calzado, cuya suela rígida facilitaba la colocación
de los esquís. El 4 de marzo a -45º se construyó
el depósito previsto en el 80 S. El 5 de marzo
regresaron tres hombres a Framheim, donde Lindstróm
había quedado solo, mientras Amundsen se encaminaba
hacia el paralelo 82 para establecer en él su
tercer depósito. Al comienzo de abril de 1911
se transportaron aún 1.200 kg. de carne de foca
hasta el depósito situado a 80º S.
Luego, el equipo entero se entregó al trabajo
con objeto de acondicionar el estacionamiento y preparar
la campaña de primavera. Se cavaron túneles
que uniesen las diferentes partes del campamento y hasta
se construyó un iglu especial para baños
de vapor.
E1 8 de septiembre de 1911, a las 13,30 horas, dio comienzo
el raid tan esperado en dirección al Polo. Los
perros tiraban como locos, aprovechando todas las ocasiones
para entregarse a peleas. Pero el frío no tardó
en ponerles a prueba: el termómetro marcó
-55,5º el 11 de septiembre al despertar, y -52°
el día 12; Amundsen redujo su plan al paralelo
80, donde depositó las cargas de los trineos.
El 13, estaban a una temperatura de -56,2º
y el 14
a -56º. Durante la carrera de regreso, el 15, se
les helaron los talones a Hanssen y Stubberub, cuando
todavía Framheim se hallaba a 75 km. Por fortuna,
al día siguiente la temperatura era de -40º.
«Con fríos semejantes, unos grados de más
o de menos se dejan sentir mucho y la diferencia entre
-40º y -56º
es enorme.» Hubo que abandonar en el camino a
los perros extenuados. El día 16 se encontraba
de regreso la expedición.
Amundsen modificó el plan de batalla. Presterud,
Stubberud y Johansen se encargarían de explorar
los alrededores de la bahía de las Ballenas,
mientras que él, acompañado por Hanssen,
Bjaaland, Hassel y Wisting, marcharía en dirección
sur. |
|
El 24 de septiembre, Bjaaland mató la primera
foca, indicio de la proximidad de la primavera; el 29,
una bandada de aves palmípedas de la especie
petrel antártico revoloteó en torno al
campamento. Por
último, el 19 de octubre de 1911 fue la fecha
de la partida decisiva; los cinco hombres designados
contaban con 52 perros y cuatro trineos.
La distancia se acortaba por tramos de 30 km. diarios,
y el día 22 se alcanzó el primer depósito.
Se cargaron los trineos, cada uno de los cuales tenía
un peso total de 400 kg., de los que 329 eran carga
útil. El instrumental de cirugía estaba
compuesto solamente por un gatillo de dentista y una
gran tijera para recortar el exceso de barba, transformada
en hilillos de hielo por la respiración. La tienda
estaba formada por dos, de tres plazas, cosidas juntamente
por sus caras y perfiladas para ofrecer menor presa
al viento.
Con Amundsen a la cabeza para abrir rastro, el convoy
partió el 25 de octubre de 1911, dirigiéndose
en dirección sur por etapas de 28 km., aun cuando
se hubiera podido avanzar el doble, pero más
tarde habría tiempo de acelerar el ritmo. Se
franqueó el paralelo 81 el 28 de octubre y a
partir de aquel punto la expedición fue levantando
pequeños túmulos cada kilómetro.
El 4 de noviembre se alcanzó el depósito
82, completándose el cargamento; los túmulos
se alzaron desde entonces cada cinco kilómetros
y comenzó a matarse los perros inútiles.
El 8 de noviembre, 83º. La superficie de la Barrera
comenzaba a elevarse e iba surgiendo un formidable paisaje
montañoso a izquierda y derecha. Se inició
el asalto a la cadena el día 17.
Durante la marcha del 18 de noviembre, la expedición
franqueó penosamente un glaciar a través
de una serie de amontonamientos de bloques de hielos.
Desde lo alto, a 1.200 m., fue necesario emprender el
descenso frenando los trineos con ayuda de cuerdas sujetas
a los patines, para subir de nuevo a 1.320 m. por el
glaciar Axel-Heiberg; tenía su origen en una
ensillada situada a unos 3.000 m. entre las cadenas
Fridtjof Nansen, a la derecha (noroeste) y Don Pedro
Christophersen, a la izquierda (sudeste). Se levantó
el campamento el 20 de noviembre por la tarde, a 3.180
m. de altura, sobre nieve de gran dureza amontonada
por el viento. Latitud, 85º 36'; ante los noruegos
se extendía la meseta, tal como la hallara Shackleton
un poco más al oeste.
Como se había resuelto, se sacrificaron 24 perros,
y después hubo dos días de pausa dedicados
a distribuir de nuevo la carga entre los trineos; las
costillas de los perros constituían el plato
corriente, mientras que los animales supervivientes
devoraban los restos de sus congéneres.
|
| El
25 de noviembre, con viento muy fuerte e intenso frío
de -27º, la expedición volvió a ponerse
en camino. El 27 apareció al oeste un macizo
montañoso. El 28 surgieron nuevas montañas
al sudeste. Luego cayó una bruma impenetrable
y solamente un claro de pocos minutos permitió
observar la situación: 86º 21'.
Hasta el 6 de diciembre, a pesar de la bruma y del viento,
se movieron con gran esfuerzo a través de un
glaciar con muchas grietas. Hassel y Amundsen, atados
con cuerdas, buscaban la pista. Gracias a los esquís,
familiares a los noruegos desde la infancia, se preservaron
en repetidas ocasiones de romper los puentes de nieve
pulverulenta. El 3 de diciembre penetraron los exploradores
en terreno tan difícil, que lo llamaron el «Dancing
del Diablo». Grietas y amontonamientos de bloques
de hielo se sucedían de modo continuo. Había
puntos en que el suelo resonaba a hueco. El atelaje
de Hanssen desapareció en una grieta, en la que
quedó suspendido por los arneses. Después,
Bjaaland hubo de ser salvado por medio de la cuerda.
Mas a pesar del peligro, la etapa fue de 40 km. El día
6 quedó rebasada la zona peligrosa; la latitud
era de 88º 9'.
Al día siguiente, 7 de diciembre, quedó
batido el récord de Shackleton, instalándose
el campamento a 88º 5'. La meseta helada, cubierta
de nieve polvorienta, se presentaba perfectamente unida.
El 14 de diciembre el pabellón nacional izado
el día 7, cuando se batió el récord
británico, volvió a salir de su caja.
«Avanzamos en el orden acostumbrado. Primero un
hombre abriendo camino, después Hanssen, Wisting,
Bjaaland y otro hombre a la retaguardia. Hacia las diez
de la mañana se levanta una ligera bruma del
sudeste que cubre el cielo. Resulta imposible efectuar
observaciones a mediodía. La latitud calculada
es en este momento de 89º 53'. A las tres, la columna
se detiene. Los contadores (2) indican que desde la
parada del mediodía hemos recorrido exactamente
siete millas (12.950 m.). Hemos llegado, pues, a la
meta.»
«Hicimos alto y nos felicitamos mutuamente. Después,
celebramos una ceremonia llena de emoción. Se
despliega la bandera nacional; ante el emblema de la
patria se apodera de nosotros un sentimiento de orgullo;
al mismo tiempo, nuestros pensamientos vuelan hacia
el país amado, la ruda tierra de Noruega que
idolatramos (3). Entre todos, no uno solo, plantamos
el pabellón. Asiendo los cinco el asta, lo elevamos
en el aire y de un golpe lo clavamos en el hielo.
--Enseña querida, emblema de la patria venerada
-exclamé-, te hincamos en el Polo Sur de la Tierra,
y la llanura que nos rodea la bautizamos Meseta del
Rey Haakon VII, en honor de nuestro venerado
soberano.»
|
La altitud era de 3.070 m. (4. Una observación
practicada a media
noche dio 89º 56'. En consecuencia, Wisting, Bjaaland
y Hassel fueron
enviados, respectivamente, al sur, al este y al oeste,
para colocar 20 km.
más allá el pabellón nacional y un
documento; partieron utilizando
esquís a las 2,30 horas del 15 de diciembre de
1911, y regresaron sin
dificultad a las diez de la mañana. Efectuadas
las observaciones, que
dieron 89º 54' 30", Amundsen resolvió avanzar
10 km. más. Desde
las 11,3o horas (hora de Gramheim) a las 18 horas, se
practicó una
primera serie de observaciones, renovadas al día
siguiente. El 17, a
mediodía, pudo obtenerse la certeza de que los
expedicionarios se encontraban
junto al polo matemático; en la comida, llena de
alegría,
Bjaaland pronunció un pequeño discurso y
ofreció al jefe cigarros traídos
con esta expresa finalidad.
A continuación, los noruegos erigieron una tienda
de color oscuro. La estaca central, de cuatro metros
de altura, se alargó con una bandera nacional,
sobre la que se fijó una placa con el nombre
del
Fram.
Amundsen depositó en el interior una carta para
el rey de Noruega y otra dirigida a Scott, un sextante,
un horizonte artificial y algunas ropas. Dejó
también una placa con los nombres de los exploradores,
denominando al lugar Polheim. Después, ordenó
la retirada.
Caminaron al principio a un ritmo lento y metódico:
la partida a las dieciocho horas, con el sol al oeste,
marcha con el sol al sur, parada y acampamiento a las
ocho horas, con el sol al nordeste. Las pausas intermedias,
que interrumpían el ritmo, quedaron suprimidas
el 24 de diciembre. Siguiendo de más cerca los
montes Nilsen, fue posible evitar las hendiduras del
glaciar del Diablo. La expedición disfrutaba
de buen tiempo, y los perros se mostraban en forma.
El 3 de enero de 1912, a -19º y con el viento en
calma, los esquiadores y los conductores caminaron medio
desnudos.
Después del rápido descenso de Axel-Heiberg
se aceleró el paso, para cubrir 28 km. de una
vez, seguidos de seis horas de descanso. Fueron recogiéndose
los depósitos uno a uno, conforme se alcanzaban:
85º, el día 8 de enero; 84º, el 10;
83, el
11
82º, el 16; 81º el 19. Se dejó atrás
el último túmulo el 21 de enero, a los
80º 23', y el 22, el paralelo 80. A las cuatro
de la mañana del día 25 de enero Amundsen
y sus cuatro compañeros despertaron sobresaltados
a los guardianes de Framheim.
El barco había llegado el 8 de enero (1912) a
la bahía de las Ballenas. |
| El
17 de enero
(1912),
el
Kainan-Mayu,
barco de la expedición japonesa, había
arrojado el ancla a poca distancia, y Nilsen acudió
para visitar a los recién llegados, manteniendo
una conversación muy lacónica; los jefes
japoneses se encontraban durmiendo. El capitán
del
Fram
esperaba al día siguiente su visita a bordo,
pero se levantó el viento, los dos barcos se
hicieron a la mar y no tuvo lugar la visita de los japoneses.
El
Fram
soltó las amarras el 30 de enero, llegando el
6 de marzo de
1912
al puerto de Hobart. |
| |
Robert Scott partió de su base el 1 de noviembre
de
1911;
la articulación
de la columna era complicada, y caminaban a la cabeza
los poneys
más lentos, después los más rápidos
y, por último, el jefe de la expedición.
Se acampaba para comer al mediodía. Dos trineos
tirados por
perros y dos tractores seguían el mismo itinerario
independientemente.
Los tractores se averiaron definitivamente los días
4 y 5 de noviembre.
Al pie del glaciar Beardmore se sacrificaron los últimos
poneys el
9
de diciembre; el 10, se comenzó la ascensión
sobre la nieve blanda;
el
12,
se dispuso la retirada de dos equipos de perros mientras
Scott
proseguía avanzando con 11 hombres que tiraban
de tres trineos. El
21
de diciembre despidió a Atkinson, Cherry-Garrad
y Keohane, quedándose
con dos trineos. Las etapas no rebasaban
28
km.
El 4 de enero de
1912,
a los 87º 50' S., Scott despidió al teniente
Evans con Crean y Lashley, con un trineo, prosiguiendo
la ruta hacia
el sur acompañado por Wilson, Oates, Bowers y el
suboficial Evans. |
| El
grupo del teniente Evans alcanzó con dificultad
la base de partida. El jefe padecía el escorbuto,
pero logró llegar a pie a One-Ton-Camp
(79º
30' S.), punto donde acudió a recogerle Atkinson
-que regresó felizmente el
28
de enero-, transportándole en un trineo tirado
por perros. Cherry-Garrard y Demetri regresaron a su
vez al sur de HutPoint, con un segundo atelaje, en dirección
a One-Ton-Camp, permaneciendo cuatro días bloqueados
por la ventisca. Después de esperar hasta el
último minuto la llegada del grupo Scott, regresaron
el 16 de marzo a Hut-Point, en estado de enorme fatiga.
Atkinson reunió a todos en consejo y se consideró
como perdido el grupo sur. Los esfuerzos se enderezaron
entonces en favor de Campbell, que.se encontraba operando
en la costa Victoria, pero la tentativa se vio interrumpida
por la ruptura del banco de hielo. Campbell logró
invernar con tres hombres, regresando por sus propios
medios en la primavera siguiente.
A principios de septiembre
(1912),
Atkinson comenzó a adiestrar para el arrastre
las mulas desembarcadas por el
Terra Nova
durante la estación del estío, y partió
el 30 del mismo mes con ocho hombres y siete mulas a
la búsqueda de los restos del grupo perdido.
Llegó el
8
de noviembre a la altura del promontorio de Minna Bluff,
y el 11 a One-Ton-Camp.
«Caminando directamente hacia el sur, a partir
de aquel depósito, después de una marcha
de
20
km., divisamos una tienda que, por estar en parte medio
enterrada en la nieve, semejaba uno de los túmulos
que se habían erigido. Cerca de la puerta encontramos
palos de esquí clavados en el hielo y, delante,
un bambú, probablemente un palo de trineo...
Hallamos en el interior los cuerpos del comandante Scott,
del doctor Wilson y del teniente Bowers. El diario del
comandante nos explicó el desastre.»
El grupo de cuatro hombres con esquís, y Bowers
a pie (abandonó los esquís en la subida),
llegó al Polo el
18
de enero de
1912.
Bowers divisó primero, el día 16, uno
de los túmulos levantados por Amundsen. Llegaron
luego a la tienda de los noruegos, en la que Scott recogió
la carta dejada por Amundsen para el rey de Noruega,
rogando a Scott la enviara a su destino en el caso de
desaparición de los expedicionarios del
Fram.
Scott llegó con veintisiete días de retraso
sobre la fecha prevista para el acceso al Polo:
22
de diciembre. La moral, que se encontraba baja, y el
frío, agravado por la altura, comenzaron a mermar
las fuerzas físicas de los exploradores, ya muy
fatigados.
Scott emprendió el regreso el
19
de enero de
1912
a -30º de frío. Al efectuar el descenso
del glaciar, Wilson se hizo un esguince y Evans, agotado,
sufrió una conmoción cerebral en una caída
y probablemente, en una serie de caídas repetidas,
un traumatismo craneano, muriendo urante la noche del
17 al 18 de febrero. |
|
Oates comenzaba a flaquear. El 1 de marzo marcó
el termómetro -40,8º. Los expedicionarios
advirtieron que el petróleo de los depósitos
era insuficiente, acaso por algún escape de los
bidones.
El 16 o el 17 de marzo («he perdido el recuerdo
de la fecha», escribe Scott), Oates se durmió
con la esperanza de no despertar. Mas por la mañana
se levantó y dijo: «Voy a salir, y acaso
permanezca fuera un rato», desapareciendo para
siempre entre la ventisca.
Los tres supervivientes llegaron el día
21
a su último campamento, con víveres para
dos días y petróleo para una comida. «Martes
29 de marzo (1912). Desde el día 21, tempestad
constante
del oeste-sudoeste y del sudoeste... Nos hemos mantenido
separados durante todo el tiempo para partir hacia el
depósito, distante 20 km., pero no han cesado
los torbellinos de nieve lanzados por la tempestad.
Hemos de abandonar toda esperanza; resistiremos hasta
lo último, pero nos vamos debilitando gradualmente,
la muerte no puede estar lejos.»
«Es espantoso. No puedo resistir más.»
Así terminaba el diario de Scott.
Junto a él había doce cartas escritas
durante los últimos días a Wilson, a Bowers,
a sus amigos, a su madre, a su mujer. También
un mensaje para la nación británica, en
el que atribuía el fracaso a la pérdida
de
los poneys experimentada en marzo de 1911, a la ventisca
que bloqueó la expedición del 5 al 8 de
diciembre, a la ida, en la Barrera a los 83,5º;
a la nieve profunda encontrada en el glaciar; al mal
tiempo constante,
a las ventiscas inexplicables (se trataba de vientos
«catabáticos»), al accidente de Evans.
Atkinson hizo abatir la tienda sobre los tres cadáveres
y levantar un gran montículo de nieve, rematado
por una cruz formada con dos trozos de esquí.
Más al sur fue hallado el saco de dormir de Oates,
erigiendo sobre el lugar un cenotafio de nieve. Conocedor
Atkinson, por el diario de Scott, de que Evans había
recibido ya los honores póstumos, ordenó
el regreso.
El 25 de noviembre, al pasar de nuevo por Hut-Point,
recogió un mensaje en el que se le comunicaba
el regreso del grupo Campbell.
El 18 de enero de 1913 atracaba el
Terra Nova,
mandado por el capitán Evans, ya restablecido,
el cual hizo erigir sobre la Barrera una inscripción
tomada a Tennyson: «Luchar, investigar, no ceder
jamás.»
Partió el
Terra Nova
el 20 de enero de 1913, llegando el 10 de febrero a
Nueva Zelanda, desde donde se cablegrafió a Londres
y al mundo
entero la noticia de la heroica muerte de Robert Falcon
Scott y sus cuatro compañeros en el Antártico,
noticia que suscitó una emoción todavía
no extinguida, y que las pasiones nacionales, excitadas
por la prensa, transformaron en polémica enojosa:
se llegó a reprochar a Roald Amundsen -y no sólo
en Inglaterra- el triunfo logrado, precipitando así
la catástrofe de la expedición inglesa..-
|
| |
| AURORA
Y CREPÚSCULO POLARES
Arriba: Puesta de sol en el volcán Erebus (Antártico).
Acuarela del Dr. Wilson.
(British
Antarctic Expedition
1910-1913)
Abajo: Aparición del sol por vez primera tras
la noche polar. Cromolitografía tomada
en Groenlandia. (Expedición de Quervain, 1913) |
| |

Robert Falcon Scott
(Foto Illustration. París) |
|
La excusa de Amundsen destaca en una frase de A. Croft,
de nacionalidad inglesa: «El gran explorador...
no podía, y era natural, considerar el Polo Sur
como una especie de propiedad británica.»
(Polar Exploration, pág. 187.)
|
| La
excitación se fue amortiguando poco a poco y
la heroica muerte de Amundsen la extinguió por
completo.
Con el transcurso del tiempo se advierte que Scott,
obsesionado por su proyecto, asumió el máximo
de riesgos y que, al final, resolvió no sobrevivir
a sus hombres, conforme a las tradiciones de la Marina
Real Inglesa. Tomó su decisión con plena
conciencia, seguro de que los resultados científicos
podrían recuperarse en breve plazo. Entre él
y su más afortunado rival la posteridad no tendría
opción.
c) Fin del romanticismo polar
A pesar de todo, continuó la exploración
de la Antártida.
En enero de 1912 el japonés Tchoku Chirazé
avanzó en trineo a través de la Barrera
257 km. al suroeste, alcanzando 80º S., y descubrió
en la orilla de la Barrera dos bahías más
o menos estacionarias, la de Okuma (158º O.) y
la de Kainan (162º O.).
W. Filchner, de nacionalidad alemana, con el
Deutschland,
penetró en 1911 en el mar de Weddell, con objeto
de examinar si se hallaba en comunicación directa
con el mar de Ross. De acuerdo con Scott renunció
al intento de franquear en trineo el presunto istmo.
Por otra parte, no le fue posible establecer la base
de invernada sobre el banco de hielo poco seguro; divisó,
sin embargo, tierra entre los 76 y 78º S., encontrando
hacia los 78º S. una barrera idéntica a
la de Ross, viéndose bloqueado por el hielo y
con deriva en dirección norte. Quedó libre
en noviembre de 1912.
Shackleton recogió en 1914 el plan de Filchner
y, en enero de 1915, a bordo del
Endurance,
divisó el continente, entre la tierra de Coats
y la de Luitpold, descubierta por el alemán.
Mas el navío se vio bloqueado a los 76º
30' S. y derivó al noroeste hasta el 28 de octubre
fecha en que quedó triturado en los 69º
S. y 51º 30' O. Los náufragos buscaron refugio
en la isla Elefante (61º S. y 51º 30' O.),
punto del que volvió a partir Shackleton el 24
de abril con la ballenera desprovista de puente y tripulada
por cinco hombres, para buscar socorro. Hazaña
fabulosa, en
verdad. Después de dieciséis días
y de un recorrido de 800 millas, tocó en la extremidad
occidental de Georgia del Sur, franqueando a pie el
casquete glaciar para llegar a Grytviken, base de los
balleneros, situada más al este. La tripulación
fue salvada en agosto de 1916 por el piloto segundo
Luis A. Pardo Villalón, de la Armada de Chile,
quien logró trasladar a los integrantes de la
expedición Shackleton desde la isla Elefante
a la ciudad de Punta Arenas en Chile. Al mismo tiempo,
el
Aurora
desembarcaba sobre la isla de Ross (mar de Ross) a un
grupo que debía establecer depósitos hasta
el glaciar Beardmore y a la otra parte de él,
en dirección al Polo Sur.
|
|
Pero el
Aurora
quedó igualmente bloqueado y la estación
no fue repatriada hasta
1917.
Shackleton murió en las islas Malvinas (Falkland)
a bordo del
Quest,
a tiempo que conducía otra expedición
más hacia el mar de Weddell
(1920).
Douglas Mawson, australiano, a bordo del
Aurora,
foquero de Terranova de 600 ton. y mandado por John
King Davis, partió de Hobart el
2
de diciembre de
1911,
hizo escala en la isla Macquarie
(54° 30'
S.
159º
E.), donde dejó una estación de cuatro
hombres, y abordó tierra Adelia en la bahía
de Commonwealth. Davis no halló la tierra Clarie,
que divisara Dumont d'Urville, pero descubrió
la Tierra de Wilkes, después la Tierra de la
Reina Mary, donde desembarcaron ocho hombres mandados
por F. Wild.
La invernada de Mawson fue muy penosa, especialmente
a causa del viento que sopló a una media de
22
m. por segundo (unos 80 km. por hora), con ráfagas
de
50
m. por segundo; es una región en la que después
se han observado vientos de
90
m. por segundo. Mawson puso por título a su relato
La Patria de la ventisca.
Mawson partió el
15
de noviembre de
1912
con el geólogo suizo X. Mertz y el teniente inglés
B. E. S. Nimis, tres trineos y cuarenta y ocho perros.
Exploraron la Tierra de Jorge V hasta
300
km. en dirección este. Nimis, que conducía
el segundo trineo con la carga principal y los seis
mejores perros, desapareció con todo el atelaje
en una grieta
(24
de diciembre). Mert y Mawson, al asomarse al precipicio,
divisaron sólamente el cadáver de un perro
sobre una cornisa, a unos
50
m. de profundidad. Quedaban víveres para diez
días y diez perros. Pero Mertz, enfermo de disentería,
murió el
7
de enero de
1913.
Mawson, solo, con los pies helados y el cuerpo en carne
viva, cayó por una hendidura, logrando salir
de ella y arrastrarse hasta el depósito de Aladdin
Cave, cerca de la bahía, donde pudo rehacerse
un poco; encontró en el refugio, bien a la vista,
una piña de América y tres naranjas, señal
de la llegada del
Aurora.
El 8 de febrero alcanzó la base, en la que esperaban
su llegada seis voluntarios, porque el barco había
zarpado. Aun cuando se le llamó por radio, la
tempestad le forzó a seguir la navegación,
y Mawson hubo de invernar con los seis hombres. El grupo
entero fue repatriado en
1914.
Fue una de las expediciones más importantes por
su efectivo y resultados, que exploró
20
grados de costas, entre los
132 y 152°
E. El grupo del teniente Bage penetró casi
500
km. al sudeste, acercándose al polo magnético.
Se practicaron observaciones que permitieron comprobar
una variación importante y rápida de los
diferentes factores que constituyen el campo magnético
terrestre, inclinación, declinación, intensidad;
la noción del polo magnético hubo de revisarse
desde entonces; no se trata de un punto, sino de una
zona bastante extensa y móvil, cuyo estudio no
está terminado. |
|
Bage situó esta zona hacia los
72º
S. y 155° E. Wild
fue repatriado en 1913, luego de haber efectuado un
estudio de 425 km. de costas nuevas en el sector de
Rey Guillermo II, entre los 90 y 110º
E., e identificado el banco Shackleton, extensa península
de hielo que se dilata por más de 200 km. hacia
100º E., apoyada sin duda sobre islas bajas o sobre
bajos.
Estos
resultados permiten considerar la expedición
australiana de sir Douglas Mawson, durante 1911-1914,
como una de las más fructuosas emprendidas en
el continente antártico. Fue la iniciadora del
camino
que trataron de seguir las exploraciones ulteriores
porque supo evadirse del romanticismo de los polos que,
a partir de 1900, dominaba la investigación polar,
y logró atraer la atención sobre lo esencial:
la exploración de la propia Antártida. |
(1)
Scott no habla en su Diario de este telegrama. Según
M. Lindsay, inglés, lo recibió en Melbourne
el 12 de octubre.
(2) Una rueda de bicicleta sujeta a la parte trasera de
los trineos.
(3)
Alusión a las primeras palabras del himno nacional
noruego.
(4) La medida dada por Scott fue
2.765
m.
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Documentación
extraida del Tomo IV de la "Historia Universal
de las Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE
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