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LA NOVELA POLAR DE F.A.
COOK
(1907-1955)
Frederick A. Cook nació en 1865 en el Estado
de Nueva York. Llegó a ser alguien por su propio
esfuerzo; primero trabajó en el campo, después
vendió legumbres en el mercado de Brooklyn, mientras
seguía los cursos nocturnos y estudió,
por fin, medicina en la Universidad de Columbia. En
1891, Peary le admitió en la expedición
efectuada al norte de Groenlandia, extendiéndole
luego un "certificado de capacidad polar".
Regresó Cook a las mismas regiones en 1893 y
1894, participando luego en la expedición de
Gerlache al Antártico (1898-1899). Dotado de
gran tenacidad y ambición intentó después,
sin resultado, la subida al monte Mac Kinley (5.187
m.) en Alaska (1903), pero en 1906 logró escalarle
por la arista nordeste
(1).
Al regresar a los Estados Unidos supo que Peary había
desistido de su tentativa en dirección al Polo,
a 87º 6' N.
Por entonces, Cook acababa de trabar conocimiento con
un riquísimo mecenas, Richard R. Bradley, quien
por un momento se ilusionó con la idea de cazar
morsas en el Ártico, como más tarde Whitney.
Partió el 3 de julio de 1907 hacia Etah, a bordo
del
john R. Bradley,
bajo el patrocinio del
Explorer's
Club, más o menos rival del
Peary Artic
Club. La oposición de ambas organizaciones contribuyó
a envenenar una controversia de la reciente publicación
de una nueva obra de Cook,
Return from the Pole,
Londres, 1953, reanimó de nuevo; era, en efecto,
apropiada para excitar la locuacidad de los periodistas,
profesionalmente ávidos de lo sensacional.
Cook partió de Annoatok el 19 de febrero de 1908
con 10 esquimales, 11 trineos y 105 perros; regresó
el 18 de abril de 1909 sin perros, con un trineo malamente
reparado y con dos esquimales, Etukishook y Ahwelah.
Estos hechos son totalmente ciertos; en cuanto al resto,
se ha de dar crédito al propio Cook, lo que resulta,
como veremos, bastante aventurado.
Apenas de regreso en Etah y deseoso de llegar a parajes
donde pudiese hallar plaza a bordo de algún barco,
Cook tomó sus disposiciones para ir en trineo
a Upernivik; confió sus observaciones originales
y sus instrumentos a Whitney, el cual debía transportarlos
a América a bordo del
Roosevelt.
Cuando Peary regresó del Polo rehusó tomar
a su cargo tal depósito, y las cosas de Cook
fueron colocadas en un escondite que no ha sido posible
hallar. |
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| El
VENCEDOR
DEL POLO NORTE
Robert E. Peary (1856-1920) está fótografiado
(a la izquierda) después de su expedición
victoriosa,
pero agotadora (abril de 1909); su rostro, en parte,
habla
de triunfo, pero
también de sufrimiento.
A la derecha
un
poco
más
adelante, hacia finales
de 1909... |
| El
propio Peary tomó esta fotografía histórica
el 6 de abril de 1909, hacia las
10,30
horas de la mañana.
La bandera america
(la segunda de la
derecha) está levantada
por su fiel servidor
negro, Matt Henson,
acompañado por los cuatro esquimales que efectuaron
la última etapa
No tomó Pearv otros compañeros para la
última etapa, porque
deseaba ser el primer hombre de raza blanca que pisase
el Polo. |
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ANTE
LA BARRERA DE ROSS
Y SOBRE EL BANCO DE HIELO
Fotografías de la
Expédition Britanique Antarctique
1910-13
Arriba izquierda: Trineo y perros ante el monte Erebus
Arriba derecha: Tienda sobre el glaciar Beardmore
Abajo izquierda: El antemural del monte Erebus
Fotos H. G. Ponting,
rnPvri,ht
Paul Papper, Londres
Foto teniente Bowers.
Abajo
derecha: Una gruta en la Barrera, desde la que se
divisa la
Terra Noma
de Scott en el mar de Ross
Foto
Ponting.
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| Peary
se negó siempre a dar crédito al éxito
de Cook, al que, por otra parte, reprochaba los procedimientos
seguidos: el plagio del "sistema Peary", el
contratar por su cuenta esquimales expertos desde años
atrás en la exploración científica,
el hecho mismo de que el
Richard J. Bradley
estuviese mandado por Moses Bartlett, padre del "capitán
Bob", que mandaba el
Roosevelt.
En resumen, el relato de Cook era "un cuento de
viejas".
Por su parte, Cook acusaba a Peary de haber robado un
cargamento de pieles por valor de 10.000 dólares...
Hemos de añadir que Knud Rasmussen, que conocía
igualmente a los dos rivales, a los esquimales y el
problema polar, nunca regateó su admiración
por Peary, a la vez que tenía a Cook por un vil
impostor.
Si se ha de creer al médico de Blooklyn, caminó
primeramente en dirección oeste, a través
del canal de Smith y la tierra de Ellesmere, hasta el
estrecho Eureka, denominado por Sverdrup; se dirigió
luego en línea recta hacia el norte, dejó
atrás las tierras, partiendo el 18 de marzo del
cabo Svartevoeg, que constituye la punta septentrional
de Axel-Heiberg (81º 20' N.).
El 24 de marzo, a 83º 30', viajó a través
de hielos semejantes a un talud costero, que atribuyó
a la proximidad de la tierra de Crocker, "divisada"en
otro tiempo por Peary en la época de la exploración
de la Tierra de Grant. Entre los 84° 10' y 85°
10', aproximadamente el 30 de marzo, siguió sin
abordarla una tierra de 1.000 pies de altura, a la que
llamó Bradley, y cuya topografía general
describió, publicando también la fotografía.
El
11
de abril, a 88º 21' N., atravesó "una
isla sumergida", idéntica sin duda a las
inmensas "islas flotantes"sobre las que instalaron
más adelante los americanos estaciones de investigación.
Cook llegó al Polo el 21 de abril; sus observaciones,
de las que volvió con la foto, pero no con el
original que había depositado en un tubo sobre
el hielo, le dieron 89º 59' 45"; la sombra de un
objeto era igual durante veinticuatro horas enteras,
lo que caracteriza el punto de eje de los hemisferios
terrestres.
"Llegado"al Polo por una ruta entre 95º
y 97° O., esperaba "regresar"por el mismo
camino con objeto de recuperar las cosas colocadas en
los escondites de Axel-Heiberg, pero el hielo con deriva
en dirección oeste, y el cielo cubierto, raras
veces le permitieron determinar su situación:
a 88º 1' N., y después a 84º N., y
a 79º 32' N. y 107º 22' O., por último.
La bruma le había ocultado constantemente la
tierra de Bradley. Al fin, descubrió tierra al
oeste y al sur: las islas Ringnes, descubiertas por
Sverdrup. Volvió a encontrar caza, circunstancia
que puso fin a terribles privaciones. Rumbo al sur por
el estrecho de Hassel, los tres hombres, con un solo
trineo y después de perder todos los perros alcanzaron
la isla Devon, luego el estrecho de Jones, en cuya orilla
meridional invernaron en una gruta del cabo Sparbo.
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| No
necesita demostración la posibilidad de largas
caminatas sobre el hielo polar; el propio Peary y luego
Stefansson lo confirmaron en el curso de los años
anteriores y siguientes. Pero reclamaban examen otros
dos órdenes de argumentos, que son de orden moral
y geográfico. |
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Itinerario
que pretendió haber recorrido P. A. Cook |
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El argumento moral se menciona como recuerdo, porque
si Cook tuvo después dificultades que sancionaron
los tribunales, en 1908 nada de esto había sucedido.
Queda el argumento geográfico, que es decisivo.
Cook declaró haber presentido la proximidad de
la tierra de Crocker; mas no existe tal tierra, como
probó Mac Millan en 1914. Cook vio, describió,
situó,
fotografió
la tierra de Bradley; ahora bien, no existe tampoco;
desde hace diez años el océano Ártico
es teatro de incesantes reconocimientos aéreos,
sin que se haya observado tierra alguna. En tercer lugar
existe la isla Meighen, única tierra descubierta
en aquellos parajes desde Cook y Peary. |
| Según
el descubridor (Stefansson,
1916),
sus coordenadas están entre los
98 y 100º
O., y 79
°
40' y 80º
75'
N. A su regreso, Cook hubiera debido divisarla a su
izquierda a favor del claro más breve. En todo
caso, la hubiera visto cuando pudo determinar su-posición
a
79º 32'
N. y
101º 22'
O., porque se hallaba entonces él a igual distancia
de Meighen y de Ellef-Ringnes.
Desde ese momento aparecen dos hipótesis: o bien
Cook mintió sistemáticamente, inventando
del principio al fin un relato imaginario, o bien cometió
notables errores en sus observaciones astronómicas.
Demos por cierto que se trate de un error involuntario
y prosigamos.
Suponiendo que se haya equivocado, Cook habría
tomado Meighen por la tierra de Bradley
(2):
el error o desviación es de 4 ó
5
grados, en cuyo caso hubiera alcanzado
85°
o bien
86º
N. Pero esta proeza, no pequeña, se le negará
lógicamente en tanto que no se encuentren sus
instrumentos y notas.
Para la historia, es Peary el vencedor del Polo Norte;
en cuanto a Cook, no puede hacer otra cosa que ratificar
el juicio de la Real Sociedad de Geografía de
Copenhague, llamada a examinar los datos suministrados
en condiciones, por otra parte equívocas, por
el candidato infortunado:
Not Proved
(No hay pruebas).
Tampoco los escritos de Cook abogan en su favor, porque
encierra un exceso de poesía gratuita y de expansiones
fuera de lugar. Producen una impresión de relato
periodístico y combinación comercial.
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(1)
Hazaña discutida más adelante.
(2)
La descripción que hizo Cook de la tierra de Bradley
se adaptaría de modo pasable a la isla Meighen.
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Documentación
extraida del Tomo IV de la "Historia Universal
de las Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE
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