|
| 8.
CONTINUIDAD DEL ESFUERZO RUSO
(1820-1915)
El esfuerzo ruso, apoyado sobre una tradición milenaria
y lanzado por Pedro el Grande, proporciona a la empresa de
exploración de los occidentales un trasfondo de gran
continuidad. Menos conocidos y menos sensacionales, los viajes
rusos en nada ceden a las expediciones escandinavas o inglesas
del siglo XIX, lo mismo por la dimensión de los resultados
que por el heroísmo de los participantes. Merecen capítulo
aparte.
Las costas rusas europeas y asiáticas, de las que la
Unión Soviética es heredera actual, están
divididas en dos sectores de dimensiones casi iguales por
la península de Taimir. Un largo camino o línea
continental, materializada en la época presente por
el ferrocarril transiberiano, comunica por el sur ambos sectores.
Bastarán dos cifras para dar idea de las dimensiones
colosales del Asia rusa: son 6.000 km. los que separan Leningrado
del cabo Dejnef, y el bosque boreal o taiga, zona de acceso
al extremo norte, ocupa una superficie igual a 72 veces la
de Francia entera. |
| Después
de los viajes de Sannikov (1806) a las islas de Nueva Siberia
y de la exploración marina de las costas de Alaska
por Kotzebue (1816-1817),
Von Wrangel ocupa el primer papel con la exploración
de las
costas situadas entre el estuario del Kolima y la bahía
de Koliuchin.
En tres ocasiones: en 1821, 1822 y 1823 se esforzó
por llegar a través
del hielo, con trineos de perros, a la tierra que existía
en el mar, según
las leyendas chukches. Tomando como punto de partida la isla
de Cuatro
Pilares, y luego el cabo Baranov, y después el cabo
Kiberg, se vio
detenido cada vez por aguas libres, sucesivamente a los 71º
43', a los
72º 02' y a los 70º 51' N. Con los barcos
Otrkytije y Blagoname Rennys,
M. Wasiliev y G. Chichmarev efectuaron un avance a través
del mar de
Chukotski.
De
1820 a 1823, el teniente P. T. Anjou efectuó la cartografía
de la
región costera entre el Olenek y el Indigirka. Partió
con trineos en 1821
de la isla Kotelnoi hasta los 76º 36' N. En 1822, conectó
a través del
pack
Kotelnoi y Fadeiev. En 1823, fue desde la embocadura del Lena
hasta la isla Bielkov.
Al
mismo tiempo (1821-1824) T. Lutke trazó la cartogafía
de Nueva
Zembla y una parte de la costa de Murmansk. Su trabajo lo
prosiguieron
en 1834-1835 Pajtussov y Ziwolka, cuyo barco
Krotov
invernó en la
bahía de Chirakin al nordeste de la isla. Ziwolka regresó
en 1837 con el
Saint Jelissej y la
expedición científica Von Baër-H. Lehmann,
después con
Moiseiev en 1828-1839 a bordo de los barcos
Novaia-Zemlia y Spitsbergen.
En el curso de esta expedición Ziwolka y siete más
perecieron a causa del
escorbuto durante la invernada en la bahía Melkaia.
Kachevarov (1838) se dedicó al trazado del mapa de
Alaska, posesión
rusa hasta el 18 de octubre de 1867, fecha en que Alaska se
hizo
americana mediante compra.
Los viajes de Middendorf (1843-1844) abarcaron el itinerario
Turuchansk
península de Taimir-Vakutsk, en gran parte en la región
del
tjäle o
suelo helado en profundidad. Maak (1855) continuó la
exploración de
Yakutia.
Comenzó un segundo período hacia 1870. En aquel
año el gran duque
Alexis, con el
Variag,
visitó Nueva Zembla, en tanto que los balleneros
noruegos comenzaban a operar en el mar de Kara. El poderoso
negociante
en grano Sibiriakof vislumbró el éxito de una
especulación que
abriese la nueva ruta marítima a los cereales de Siberia.
Este hombre
de negocios, asociado al también negociante Dickson,
de nacionalidad
sueca, favoreció a Nordenskjöld en la empresa
de inaugurar el paso del,
Nordeste. E. A. Tjaghin creó una estación de
salvamento en Nueva Zembla,
en la que fijó seis familias samoyedas en Malie-Karmakuly,
en la
costa oeste. |
| En
1894 comenzó una serie de expediciones que estudiaron
la hidrografía de Barents y de Kara, expediciones que
se prolongaron
hasta 1914. Funcionaba una estación biológica
desde 1881 en el mar Blanco, en las islas Solovetzki, que
se trasladó en 1899 a Alexandrovsk en la península
de Kola -desplazamiento significativo.
Galitzin (1896) y Borisov (1899-1901) exploraron a su vez
Nueva Zembla, en tanto que Amalitzki proseguía sus
trabajos geológicos en el Dvina interior. De 1898 a
1902 una misión sueco-rusa efectuó trazados
en Spitzberg, donde se midió un segmento de meridiano
de 460 kilómetros.
Mas el interés se concentraba en la costa de Murmansk,
muchas veces libre de hielo en invierno. N. Knipovich y L.
Breitfuss trabajaron allí diez años, desde 1898
a 1908, en las bases de una industria pesquera. Alexandrovsk
(Poliarnoia en la actualidad) era punto de enlace de una flotilla
de veleros y de un pesquero de focas, el Santa-Foka. Se
estableció una estación de salvamento en Kola
(1902).
A1 mismo tiempo se continuaba el trabajo de exploración
en el sector oriental. Partido de Vukutsk, Von Maysel reconoció
la cuenca del Kolima (1868-1870). En 1891-1892, I. Cherski
exploró los valles medios del río, así
como del Indigirka y del Jana. Murió durante la expedición,
pero antes descubrió montañas desconocidas.
Una de las mercancías principales de la región
oriental de Siberia era desde el principio de los tiempos
históricos el marfil fósil de mamut. Gran parte
del suelo está construido por bancos de hielo continental,
residuos de glaciar cuaternario, cubiertos por una capa de
aluviones donde arraigan abedules enanos. Innumerables individuos
de la especie Elephas primigenius, caídos en
tiempos remotos en las quebraduras del glaciar, yacen congelados
in situ desde hace milenios. De vez en cuando, la elevación
de la temperatura, que ha reducido ya considerablemente la
superficie de las islas siberianas, deja al descubierto un
espécimen; a pesar del hedor amoniacal que despide,
los perros y los zorros comen su carne, y los colmillos, largos
y en espiral, suministraron en gran parte la materia prima
de los célebres marfiles chinos.
Con objeto de salvar un animal completo se organizaron especialmente
en San Petersburgo dos expediciones. Una, la de Herzer, en
Berezovka, y otra en Sungarju en 1908, a cargo de Wollosovitch.
Entretanto, proseguían las expediciones topográficas;
la de Tomatchev, en el Jatanga (1905-1906), después
en Chukotski; Chitkow en la península de Jamal (1908),
Kuznetsov en el Ural septentrional (1909) y Wollosovich en
el Kolima y el Lena (1909-1910).
Merecen ser destacados dos nombres de precursores, el del
almirante Makarov y el de Von Toll. |
| En
1899, el rompehielos
lermak,
ideado, construido y probado por Makarov, efectuó el
primer crucero en el norte de Spitzberg hasta 81º 28'
N. De este modo se construyó el barco necesario para
los transportes al extremo norte en todos aquellos lugares
en que el mar se cubre solamente de débiles hielos.
Renovó Makarov su tentativa en 1901 en los parajes
de Francisco José y Nueva Zembla, y después
se ampliaron y perfeccionaron los rompehielos, dotándoles
de depósitos en los que el agua puede ser aspirada
o expulsada, lo que permite variar la estiba del barco y romper
los hielos.
A bordo del barco
Zaria,
Von Toll, especialista de la exploración en trineo,
llegó en 1900 a las islas de Nueva Siberia, a la búsqueda
de la "Tierra de Sanikov", que imaginaba existir
más al norte. Hubo de invernar a 76º 8' N. y 95º
4' E. en el archipiélago Nordenskjöld. Al año
siguiente, el
Zaria
pudo acercarse a la isla Bennett, pero regresó para
invernar en Kotelnoi. Von Toll y Seeberg llegaron a la isla
Bennett, y Bialynitski a Nueva Siberia, pero el barco no pudo
volver para recogerlos durante el verano. Bialynitski logró
alcanzar la embocadura del Jana, marchando sobre el hielo,
pero Von Toll y Seeberg perecieron.
Por último, anteriormente a la primera guerra mundial,
los rompehielos aportaron a Rusia un archipiélago nuevo.Los
barcos
Taimir y Vaigatz
partieron del estrecho de Bering en 1913-1914, bajo el mando
de Vilkitski, el cual, desde 1910 a 1912 había dirigido
los equipos topográficos en el Lena inferior. Detenido
por el hielo en el cabo Cheliuskin, Vilkitski buscó
un paso más al norte, y descubrió la Tierra
del Norte (Severnaia Zemlia), grupo de islas entre 78º
y 81º N. Recibieron entonces nombres monárquicos,
que fueron después reemplazados, y se llaman en los
mapas actuales Bolchevik, Revolución de Octubre, Pioner,
Komsomoletz y Schmidt.
Pero el paso permaneció infranqueable durante aquel
año y Vilkitski regresó a Vladivostok, recogiendo
al pasar los documentos dejados por Von Toll en la isla Bennett.
Ambos barcos volvieron ala carga en 1914, estuvieron a punto
de triunfar y luego quedaron bloqueados. Pudieron llegar a
Arkángel en 1915.
Se esbozaba de esta manera, en el crepúsculo de la
época zarista, el enlace este-oeste, obra de gran envergadura
de la época soviética en aquellas regiones.
La
era de los zares terminó para los exploradores rusos
con una doble catástrofe y un fracaso.
G. Brousilov, en 1912, partió con el
Santa-Anna
para examinar las posibilidades de caza de las costas siberianas
del mar de Kara; quedó bloqueado por el hielo al oeste
de Jamal el 29 de octubre y comenzó a derivar en dirección
norte. El 14 de abril de 1914, a 83º 18' N. y 60º
O., al norte de Francisco José, el piloto Albanov y
once hombres dejaron el navío, en el que quedaban Brousilov
con el resto de la tripulación y la enfermera Herminia
Chdanko. Acompañado de un solo superviviente pudo Albanov
llegar al cabo Flora, donde fue recogido por el
SantaFoka. |

G. Y. Sedov (1877-1914)
|
|
Partió este último a su vez en 1912 bajo el
mando de Sedov y no pudo llegar en 1913 a Francisco José.
Aun cuando no se hallaba en condiciones, Sedov partió
en dirección al norte con dos hombres y veinticuatro
perros, pero murió en el cabo Brorock. Con dificultad
llegó el
Santa-Foka
a su base en septiembre de 1914, después de haber quemado
toda su tabiquería por falta de combustible y haber
sido apresado por un corsario alemán. |
| Por
último el
Hércules,
mandado por W. Rusov, con doce personas, entre las que había
una mujer, Juliette Jean, se perdió de vista en el estrecho
de Matochkin cuando hacía rumbo al este para explorar
el mar de Kara (verano de 1912). Se encontraron vestigios de
un campamento en 1935 en las islas Weisel y Besymjany, próximas
al continente. Debió llegar a ellas Rusov en el otoño
de 1912, pero indudablemente la expedición entera pereció
después. Héroes desafortunados del pasado reciben,
como es lógico, el homenaje de la U. R. S. S., heredera
de una gloriosa tradición ártica. |
Documentación
extraida del Tomo IV de la "Historia Universal de las
Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE
|
| |
|
|
| |
 |
|