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| 2.
GROENLANDIA (1860-1913)
Al oeste y al noroeste
de Groenlandia la mayor parte de los
exploradores se propusieron
por hito acercarse al Polo por el estrecho de Smith,
y sus exploraciones no
fueron en resumen más que episodios. La segunda
intención de llegar
al Polo no quedaba descartada en las primeras
expediciones que recogieron
la herencia de Scoresby al este y al noroeste
de Groenlandia; sin embargo,
la extensa isla -diez veces la extensión de
Francia- no tardó
en convertirse en objetivo independiente. ¿Qué
había
tras las costas montañosas,
desde las cuales descendían los glaciares
hasta el mar, de donde
se originan centenares de icebergs? ¿Existiría
en el centro de Groenlandia
espacio libre de hielo, tal vez habitado y
réplica continental
del mítico "mar libre del Polo"?
Los ingleses Mac Clintock,
con el Bulldog,
y Allen Young, con el
Fox, no lograron tocar
la costa en 1860.
Les sucedió en
1868 el alemán Karl Koldewy, a bordo del Germania,
sin mayor éxito.
Koldewey regresó
a las mismas aguas a bordo del mismo barco,
escoltado por el Hansa,
bajo el mando del capitán Hegemann; el
especialista alpino Payer,
de nacionalidad austriaca, realizaba con Koldewey
su iniciación
polar. Consistía el objetivo de la expedición
en comprobar
las opiniones del geógrafo
alemán Petermann, el cual aconsejaba -sin
ilusiones- remontar la
costa oriental de Groenlandia para acercarse
al Polo.
Los riesgos probables
consistían en el bloqueo en el banco de hielo,
la deriva sin control
en dirección sur y el hundimiento.
Tal fue, en efecto, la
suerte del Hansa, porque el
20 de julio de 1869,
hacia 74° N., Hegemann
perdía de vista a Koldewey y pronto,
prisionero del pack,
derivaba en dirección sur. Construyó
sobre el hielo una
casa de losetas de carbón
y esperó los acontecimientos. El
21 de octubre,
a 70º 52' O., el
Hansa, triturado, se hundió y el 15 de
enero de 1870
el extenso floe que transportaba
a los alemanes se quebraba en trozos y,
después de momentos
críticos, los náufragos pudieron situarse
en un
témpano vecino.
Se lanzaron al mar en las tres chalupas conservadas
el 7 de mayo, llegando
el 13 de junio a Frederikshaab, en la costa oeste
de Groenlandia.
Koldewey, más
afortunado, proseguía avanzando en dirección
oeste,
desembarcando el 5 de
agosto de 1869 en la isla Sabine (74º 35' N.,
19º O.), donde después
de intentar rodear la isla Shannon se preparó
a invernar. Había
caza abundante. Payer efectuó excursiones por
tierra
al fiordo Tirolés;
Koldewey dirigió personalmente un reconocimiento
de treinta y tres días
en dirección norte, en la primavera de 1870.
|
| Llegó
a los 77º N., en las islas Shannon (75 a 75º
20' N., 17 a 19º O.), a
Koldewey
(76 a 77º N., 19º O.) y al cabo Bismarck.
Desaprisionado el barco
el 22 de julio de 1870, hizo en vano ruta al norte,
exploró a la vuelta la
profundidad del fiordo Francisco José (73º
10'
N., 24º O.), descubriendo
una altura de 2.940 m., que llamó Patermann.
En aquella costa abrupta y recortada se advertía
abundante
vegetación
polar. Koldewey halló vestigios de habitaciones
muy antiguas:
círculos
de piedra, herramienta, osamentas. Favorecido por un
tiempo
magnífico,
Koldewey abandonó Groenlandia el 16 de agosto
de 1870,
regresando
a Alemania el
10
de septiembre.
Los daneses
Después de esta fructuosa exploración,
Groenlandia, territorio sobre
el que ejerce soberanía Copenhague, llegó
a ser en su parte oriental el
dominio de los exploradores daneses, que prosiguieron
la obra
emprendida
por Graah en la tercera década del siglo XIX.
Se trazó simultáneamente el mapa exacto
de las costas al oeste y
al este.
En el oeste, fue obra de Jensen (1884-1885) y de Ryder
(1886-1887),
que prolongaron su trabajo hasta el 74º N.; Bloch
(1890) les completó por
medio del trazado de las proximidades de Julianehaab.
Holm y Garde,
en dirección sur, y luego este y norte, en 1882-1883,
remontaron el cabo
Farewell hasta el 66º N., descubriendo al paso
la colonia esquimal de
Angmagssalik (65º 35' N.).
Ryder realizó un trazado del Scoresby Sound en
1891. Amdrup
subió hasta los 66º 7', y luego hasta los
67º 22', en 1898-1899. También
en 1899 Nathorst, sueco, a bordo del
Antarctic,
prosiguió el trabajo
de Koldewey entre los 70 y 75º N. En 1900, Amdrup
llegó al Scoresby
Sound por mar, regresando en bote en dirección
sur con tres hombres,
y trazó la cartografía de la costa de
Blosseville.
En 1905, el
Belgica,
del duque Luis Felipe Roberto de Orleáns, barco
que había efectuado la primera invernada en el
Antártico, después de
haber fracasado en una tentativa al este del Spitzberg,
consiguió llegar
a la costa groenlandesa a 76º 37' N., continuando
en dirección norte.
La temperatura era relativamente templada (+ 2º).
Se descubrió al
oeste una tierra desconocida que se siguió hasta
78º 16' N., nuevo récord
septentrional en aquellas regiones. La expedición,
improvisada, pero bien
equipada técnicamente, descubrió 200 km.
de costas nuevas.
Pero entre el récord del
Belgica y el
cabo Morris Jesup, situado a
83° 40' N., en la punta extrema del norte de Groenlandia,
quedaba sin
explorar una vasta región costera. Gracias al
heroísmo danés, se exploró
entre 1907 y 1912 en dos campañas sucesivas.
En el extremo norte de Groenlandia las campañas
de Peary parecían
haber resuelto un problema geográfico: la tierra
de Peary era una isla. |
| Pero
las implicaciones políticas del descubrimiento
no habían escapado a Copenhague: si la tierra
de Peary pertenecía a Groenlandia, gracias a
un istmo no descubierto por el comodoro, la soberanía
de Copenhague se extendería hasta el cabo Morris
Jesup.
El barco
Danmark,
en agosto de 1906, luego de haber alcanzado 77º
3', regresó al cabo Bismarck (76º 46') para
invernar.
Los dos destacamentos o grupos septentrionales de exploración,
compuestos cada uno por cinco hombres, se pusieron en
marcha el 22 de marzo de 1907. Doblaron el cabo Nordeste
el 23 de abril, terminando la vuelta completa de la
Tierra del Príncipe Cristián. J. P. Koch
y A. Wegener prosiguieron en dirección norte
el 1 de mayo, franqueando la bahía helada de
Wendel; llegaron al cabo Bridgman (83º 20'), conectando
sus trazados topográficos con los de Peary, y
luego tomaron el camino del sur, una vez cumplida su
misión.
Mylius Erichsen, con el topógrafo Hög Hagen
y el esquimal Jörgen Brönlund, debía
realizar la cartografía de la costa oeste, que
presentaba al principio una profunda entrada, el fiordo
de Dinamarca, que rodearon los daneses, proa al sudoeste,
antes de llegar a la entrada del fiordo de la Independencia,
donde se encontraban el 25 de mayo en el cabo Rigsdagen,
con Koch y Wegener, los cuales regresaban al sur. Contaban
con escasos víveres, pero Mylius Erichsen, confiando
en los resultados de la caza, prosiguió sin embargo
en dirección oeste y exploró el fiordo
Hagen, luego el de la Independencia y después
el de Brönlund; de este modo, quedó resuelto
el problema geográfico: la Tierra de Peary era
una con Groenlandia. El
14
de junio de 1907, Erichsen decidió regresar.
La nieve se hallaba blanda, el banco de hielo quebrado,
la caza era escasa; los exploradores comenzaron por
matar los perros para alimentarse con su carne. Desde
el 7 de agosto al 19 de octubre, avanzaron penosamente
para cruzar sobre el hielo el fiordo de Dinamarca; después,
Mylius Erichsen, buscando terreno más sólido,
caminó recto en dirección sudeste para
llegar a la tierra de Lambert. Alcanzaron los tres hombres
la costa de Holm, pero Hagen murió allí,
agotado, el 15 de noviembre, y Mylius el 25. El invierno
se encontraba ya en toda su fuerza, Brönlund, llevando
los mapas trazados por Hagen y algunas notas de Mylius
Erichsen, consiguió llegar al almacén
de la isla Lambert, donde murió a su vez sin
haber tenido fuerzas para tocar los alimentos.
Una expedición de socorro, que partió
del cabo Bismarck en el otoño, no pudo rebasar
la altiplanicie de Mallemur. En la primavera de 1908,
J. P. Koch partió a su vez, encontrando el cadáver
de Brönlund y los documentos que había salvado.
El diario de Brönlund terminaba del modo siguiente:
«Muerto en el fiordo 79 (grados norte) después
de haber intentado volver por el interior en noviembre.
Me siento como un rayo de luna que se apaga y no puedo
seguir avanzando a causa de los pies
helados
y de la oscuridad. Los cuerpos de los otros están
en medio del
fiordo, ante el glaciar (a dos leguas y media). Hagen
murió el
15
de
noviembre, Mylius diez días después. Jörgen
Brönlund.» |
Se juzgó necesaria otra expedición para
encontrar el diario de Mylius
Erichsen
y los demás documentos. Fue confiada al teniente
Einar Mik
kelsen, de la marina real, el cual, en
1906 -1907
dirigió en el mar de Beaufort
la expedición anglodanesa del
Duchess-of-Bedford.
Mikkelsen utilizó el
método que había dado buenos resultados
a los noruegos de Amundsen
en el paso del Noroeste; partió el
20
de junio de 1909 de Copenhague
a bordo de una pequeña corbeta, Alabama, de 40
ton., con seis hombres,
y lanzó el ancla ante la isla Shannon. A finales
de octubre efectuaron
una exploración hasta la isla Lambert, donde
examinaron de nuevo el
cadáver de Brönlund y el almacén;
pero nada más pudo hallarse; la
misión estaba por iniciar.
Mikkelsen e Iversen se pusieron en marcha el 4 de marzo
de 1909,
seguidos al principio por Laub, Olsen y Poulsen; establecieron
escondites
de provisiones marcados con jalones. Después,
el 10 de abril quedaron
solos Mikkelsen e Iversen para proseguir hacia el norte,
mientras los
otros regresaban.
Franquearon los dos hombres el interior, tocando el
fiordo de Dinamarca
con los perros agotados. Descubrieron el
2
de mayo un túmulo
con un mensaje fechado el
12
de septiembre de
1907;
Mylius Erichsen
se hallaba entonces a punto de partir hacia el sur con
16
días de víveres
y ocho de combustible, consistente en la leña
que sobrenadaba, recogida
en las playas; pensaba cruzar por el interior. El
26
de mayo encontraron
un nuevo monumento con nuevo mensaje, fechado el
8
de agosto de
1907.
Comenzaba en estos términos: "El teniente
Hagen con el groenlandés
Brönlund y el firmante dejaron la punta noroeste
de esta región
(82°
4' N.
220
O.), el
28
de mayo de
1907,
después de haber encontrado la
expedición
de trineos del teniente Koch...
Avanzamos hacia el oeste con 23 perros hasta el
1 de junio, alcanzando el
glaciar del cabo Peary, descubrimos que no existe
el canal de Peary,
porque el arrecife Navy-Cliff
está unido a la tierra de Heilprin por una
lengua de terreno.
Volvimos a bautizar la bahía de la Independencia,
denominándola fiordo de
la Independencia... Encontramos también algunos
círculos de tienda esquimales."
Reflexionando en los términos del mensaje,
los dos daneses concluyeron que no había
razón para prolongar la búsqueda;
quedaban aclarados algunos párrafos del
diario de Brönlund, y confirmado
el mapa de Hagen. Mikkelsen decidió el
regreso
(28
de mayo).
Cuando
despertó a su compañero Iversen
para comunicarle su decisión, el último
respondió:
"¿Regresar? ¿Queréis
decir volver a nuestro país? ¿Estoy
soñando, tal vez?"
|

KOLDEWEY (CON
EL "GERMANIA") Y
HEGEMANN (CON EL "HANSA")
EN
LA COSTA ORIENTAL
DE
GROENLANDIA
(1869-1870)
Después de haber invernado en la isla Sabine,
a 74° N., Koldewev alcanzó los 77°
N.,
y, libre en julio, exploró al regreso hacia
el Sur (no habiendo podido avanzar más al
Norte) el profundo fiordo
de Francisco José.
|

El
fiordo está dominado, a 73° N., por una
altura,
cuya ascensión efectuó, denominándola
pico dle Petermann;
tiene una altitud de
2.940 m.
|

Menos
afortunado, Hegemann hubo de ver triturado y sumergido
al
Hansa,
mientras invernaba a su lado, derivando hacia el Sur
sobre el hielo;
con las tres chalupas del barco perdido pudo llegar,
aprovechando el deshielo,
al puerto danés de Frederikshaab, en la punta
sur de Groenlandia, el 13 de junio de 1870
Dibujos de Maynet, según la edición
alemana de la Expédition
du Geranavia,
por el capitán
Koldewey.
Le Tour du Monde
(1874).
|
| MÁRTIRES
Y HÉROES DE LA EXPLORACIÓN DE GROENLANDIA
(1906-1912) |

Mylius Eríchsen, transportado
por el barco
Danmark
en
1906, trazó la costa oeste con
sus compañeros, y murió de
agotamiento el 25 de
noviembre
de 1907
|

Hög Hagen, abnegado topógrafo
de Erichsen, murió antes
que su jefe, el 15 de noviernbre
de 1907 |

El
esquimal Jörgen Brönlund,
que murió el último, después
de salvar las notas y los
mapas
|

El teniente finar Mikkelsen (a
la izquierda) antes y después (centro) de la
terrible invernada de tres años...
Derecha:
Jan Iversen, compañero de Mikkelsen, después
de la
pesadilla de veintitrés treses de espera (verano
de 1912)
|
Ya
se veían rodeando el glaciar situado al oeste del
Alabama.
El barco comenzó a hacer agua el 13 de marzo;
en junio se puso de manifiesto que el viejo casco padecía
terriblemente; el mástil se encontraba simplemente
hundido, el daño era irreparable con los medios
de que se disponía; sin embargo, el barco arruinado
flotaba, sostenido por su prisión de hielo. Los
cinco hombres se dedicaron a demolerlo, comenzando por
el puente de popa, y construyendo una caseta para colocar
el material y todas las provisiones. El
14
de julio de
1909,
Laub y sus hombres se instalaron en el nuevo domicilio;
el 27 hizo acto de presencia el navío Sept-Juillet,
bajo el mando del capitán Landemark, quien
recogió a los cinco hombres y levó anclas
el
2
de agosto.
Entretanto, Mikkelsen sufría reveses innumerables;
los almacenes preparados habían sido saqueados
por los osos, que hasta habían devorado uno de
los cuadernos de su diario de viaje. El 18 de septiembre,
a las once de la mañana, llegó ante la
casita de madera. Terminaba la pesadilla, pero tenía
ante sí diez meses de espera. En realidad, llegaron
a trece más.
Al año siguiente ningún barco pudo llegar
a la isla Shannon; el más afortunado hubo de
detenerse a 18 millas, pero los desterrados no llegaron
a divisarlo. El tiempo se hacía largo, apenas
cortado por expediciones de caza y episodios tragicómicos,
como incursiones de osos que banqueteaban la caseta,
en la que, por desgracia, habían quedado los
fusiles; carreras nocturnas de zorros sobre los bidones
de petróleo vacíos, familiaridad con un
zorro que se domesticó por sí solo. Al
fin, una mañana del verano de
1912,
resonó fuera el estrépito de una caja
que alguien removía. ¡Un oso... seguramente!
Ambos ermitaños saltaron de sus sacos de dormir
medios desnudos... Eran los hombres del vapor noruego
Sjoblomsten, mandado por el capitán Lillenaes.
¡Por fin! Tabaco, baño caliente, tijeras
de peluquero y un plato de patatas...
Exploración del interior helado (1863-z913i
Ya se habían intentado avances locales sobre el
casquete glaciar, pero no habían rebasado la zona
agrietada, muy peligrosa, en la que el glaciar se halla
en movimiento hacia el mar.
Durante su invernada, Hayes penetró con cinco hombres
100 km. por
el interior (1863); Whymper, alpinista británico
y vencedor del monte
Cervino, probó suerte en 1867 cerca de Jacobshavn,
pero se retiró ante las dificultades. Nordenskjöld
(1870), y Moldrup (1871) avanzaron 50 km. al este de la
misma región.
Jensen (1878), más al sur, avanzó 70 km.
y alcanzó 1.700 m. de altitud al nordeste de Julianehaab;
Garde (1893) triunfó en un intento semejante. |
| Nordenskjöld
volvió a partir el 3 de julio de 1883 de la bahía
de
Disko con nueve hombres, de los cuales dos eran esquiadores
lapones.
En breves etapas llegó el 18 de julio a 120 km.
de la costa. La altura
seguía aumentando siempre, y la hipótesis
de un "oasis"libre de hielo
se iba desvaneciendo. Para cerciorarse completamente,
el sueco envió
a los dos lapones en dirección este, en linea
recta. El terreno era llano,
la nieve favorable. Regresaron los lapones después
de cincuenta y siete
horas, declarando haber alcanzado los 68º 32' N.,
42º 51' O., a la altura
de 1.947 m., y a distancia de 230 km. del punto de partida.
Una prueba
de control, organizada en Suecia, confirmó las
afirmaciones de los
esquiadores
lapones en distancias análogas y los resultados
científicos,
discutidos
al principio, quedaron luego confirmados.
En 1886, R. Peary, que comenzaba a ejercitarse en el
marco de su
amplio proyecto polar, partió de una bahía
oriental del estrecho de Ata,
al este de Disko, y se detuvo a 2.295 m. de altura.
Quedaba por realizar
la mayor tarea.
Cautivado por una Groenlandia desconocida, que contemplara
a bordo
del pesquero de focas Viking (1882), Fridtjof
Nansen resolvió intentar en
1888 la exploración completa; se trazó
el plan de partir del este, en el que
la costa está casi desierta, en dirección
oeste, en cuya costa numerosas
factorías podrían facilitar el salvamento
de la expedición, en el caso
de que llegase agotada.
Partió el 2 de mayo de 1888 de Copenhague, a
bordo del Jason, que
llegó el
11
de junio frente al cabo Dan, cerca de Angmagssalik;
el 17 de
julio, a 19 km. solamente de la costa, Nansen pudo lanzar
al agua las
embarcaciones en que se acomodaron con él los
noruegos O. Sverdrup,
O. C. Dietrichson, K. Kristiansen, y los lapones Balto
y Ravna.
Casi en seguida, una de las embarcaciones sufrió
daños a causa del
hielo,
siendo necesario detenerse, y luego soportar una deriva
de doce días,
que condujo a la expedición a los 61º 40'
N. Nansen desembarcó en la
costa el 29, asaltado por nubes de mosquitos, remontando
después a
remo 500 km. hasta el fiordo de Sermilik, punto de partida
previsto.
El
10
de agosto acampó en Umivik; el
11,
Nansen y Sverdrup abrieron
una pista de acceso a la altiplanicie en un recorrido
de 20 km. Después
de un retraso debido a la lluvia, los seis hombres habían
conseguido
arrastrar a 900 m. de altitud sus 600 kg. de carga,
para comenzar el
viaje propiamente dicho.
Desapareció el último nunatak
(1)
en el este el 31 de agosto de 1888.
Estaba avanzada la estación y, en lugar de dirigirse
hacia la bahía Disko,
(i) Voz sin traducir en el original. Se usa en Groenlandia
para designar un
collado que sobresale de la superficie del helero-Nota
de
la traductora. |
| Nansen
emprendió camino recto en dirección al
oeste, hacia Godthaab. El
14
de septiembre alcanzó los 2.716 m. de altitud,
después de haber soportado una temperatura de
40º
bajo cero. «Yo, creer no llegar nunca costa oeste»,
filosofaba el veterano Ravna. «Tú, ser
un asno», respondió Nansen, haciendo reír
al lapón.
Luego la expedición comenzó a sentir los
efectos del viento por detrás, los trineos fueron
unidos, provistos de velas, aumentando la velocidad.
El descenso, que estuvo a punto de comenzar y terminar
al mismo tiempo en desastre general en una grieta, fue
muy penoso. El día 23 llegaron los exploradores
a la costa rocosa, encendiendo una gran hoguera a la
orilla del fiordo de Ameralik. Después construyeron
con bastones de esquís, fragmentos de trineo
y ramas de sauce una armazón de bote, al que
la lona de la tienda comunicó apariencia de umiak
(i). Utilizando bastones de esquí a manera de
pagayas lograron llegar el 3 de octubre de 1888 a Godthaab,
donde invernaron. Nansen estudió mientras tanto
las técnicas ancestrales de los esquimales, prometiéndose
utilizarlas más adelante.
A. de Quervain, de nacionalidad suiza, autor en 1909
de un intento de poca envergadura al este de la bahía
Disko, volvió a la carga en 1912; simultáneamente,
el profesor J. P. Mercanton organizaba en la costa oeste
una estación de investigaciones que durante el
invierno había de dirigir A. Stolberg. El estudio
a fondo del único interior helado existente aún
en el hemisferio norte habría de permitir la
solución de los problemas planteados por el otro,
enorme, que cubre la Antártida. Atacando por
el oeste podía llegarse a la región deseada
en época más temprana de la estación,
intentando alcanzar el puesto comercial abierto por
los daneses en Angmagsalik, en el que se advertiría
a los esquimales, estableciendo un depósito de
víveres.
El Fox desembarcó al equipo a mediados de junio
ante el glaciar
Eqip Sermia (72º N.); fue el último viaje
del famoso barco de Mac Clintock (1857-1859), porque
naufragó poco después. Se distribuyeron
los perros en tres tiros de trineos, viajando
el 20 de junio de 1920 en dirección sudeste;
los lagos, plenos de agua de deshielo, los "pantanos"en
los que una delgada capa endurecida cubría aguas
glaciales, retardaron al principio el avance; más
arriba, fue necesario franquear las resquebrajaduras
sobre puentes de nieve.
Después los exploradores tuvieron viento contrario;
el aire enfriado por la nieve soplaba, en efecto, desde
lo más elevado de la meseta, en todas las direcciones,
hacia el mar.
(1) Voz sin traducir en el original. Embarcación
hecha con pieles de foca cosidas y abiertas por la parte
superior.-Nota de la traductora. |
| E1
29 de junio de 1912, la altiplanicie se dilataba hasta
perderse de vista, y la etapa diaria pudo pasar de 15
a más de 20 km.; la temperatura oscilaba entre
-7º y -23º. Alcanzó la expedición
el punto más elevado -2.500 m.- el 13 de julio;
el viento soplaba entonces a espaldas de los exploradores.
El 18 divisaron las montañas del este, a unos
100 km. en el nordeste. Se trataba de una cadena nuevamente
descubierta por la expedición, cadena que domina
el monte Forel, de más de 3.000 m. de altura.
El 20 de julio de 191i2 se hallaba a la vista el fiordo
de Sermilik, y el 21,
a las dos de la mañana, los exploradores caminaron
por fin sobre roca.
Hallaron sin dificultad el depósito a 65º
55' N. y 38º O.; después, embarcaciones
esquimales les transportaron a Angmagsalik. A. de Quervain
dio su nombre al puerto de partida, y sus camaradas,
Gaule, Fick y Hössli, legaron los suyos a tres
promontorios paralelos en la costa occidental del fiordo.
Gracias al perfil de superficie fijado de este modo,
recortando los itinerarios de Nordenskjöld y de
Peary, pudo conocerse la superficie del casquete glaciar
en conjunto, al sur del paralelo 72.
El capitán danés
J. P.
Koch, con el geofísico alemán A. Wegener,
invernó durante 1912-1913 en la costa de la Reina
Luisa, a los 76º 45' N., de donde partió
el 20 de abril de 1913 con un convoy de trineos tirados
por cinco poneys, únicos supervivientes de los
catorce importados de Islandia. Los dos hombres soportaron
mal tiempo durante la subida, pero aprovecharon el viento
que soplaba detrás, a la bajada. Entre el 6 de
mayo y el 2 de julio de 1913 no vieron más que
nieve y hubieron de soterrarse durante doce días
para esperar la terminación de una ventisca.
El punto más elevado, a 74º 20' N. y 41º
O., se encontraba a 2.935 m. El 5 de julio, Koch y Wegener
alcanzaron por fin la costa oeste, libre de hielo, a
73º N., no lejos de la factoría de Próven.
Pero entre el itinerario de Koch-Wegener y los de Peary
y Rasmussen al norte, y el de los suizos al sur, quedaban
inexploradas dos vastas regiones.
Después de la segunda guerra mundial tales regiones
habían de constituir el campo de las expediciones
polares francesas. |
Documentación
extraida del Tomo IV de la "Historia Universal
de las Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE
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