San Bernardos Amasorginetxe. Criamos amigos
 


E1 enorme glaciar de Humboldt, cuyo frente es de 110 kilómetros de longitud,
descubierto por E. K. Kane en Groenlandia en 1853

(De Artic Explorations, de Kane. Filadelfia, 1856. Según un croquis del autor)

 

CAPÍTULO II

LAS RUTAS POLARES (1852-1915)

I. A TRAVÉS DEL ESTRECHO DE SMITH (7852-1884)

Entre las posibles salidas del mar de Baffin, reconocidas en sus
res
pectivas entradas por John Ross, quedaban dos por explorar: el estrecho
de Jones, que conducía al oeste, y el estrecho o canal de Smith, cuya
di
rección en general apuntaba al norte, ofreciéndose, pues, como vía de
acce
so al océano Ártico y al Polo Norte. Las sucesivas campañas de Inglefield,
Kane, Hayes, Hall, Nares y Greely, escalonadas a lo largo de una
gene
ración, prepararon de este modo el camino a Peary, descubridor del Polo.
En el marco de las expediciones lanzadas a la búsqueda de Franklin,
con la preocupación de adquirir información completa, se encargó a
Inglefield el reconocimiento del estrecho de Jones y el del canal de
Smith; trazó el contorno exacto de la tierra que limitaba el último al
oeste, dándole el nombre de Ellesmere.
Era Elisha K. Kane un médico americano, feo y enteco, que había
ejercido en China. Trabajó algún tiempo en las tumbas faraónicas en
Egipto, se había dedicado también a la trata de esclavos en África negra
y acababa de tomar parte en una expedición militar en Méjico.
En 1853, con su bergantín Advance, pudo deslizarse a lo largo de la
costa groenlandesa e invernar a 78º 41' en la bahía Rensselaer; de este
modo fue explorado por vez primera el enorme glaciar de Humboldt,
cuyo frente se prolonga 110 km. de litoral al este de la hoya que ha
re
cibido el nombre de Kane.
En la primavera de 1854, Isaac Israel Hayes, comisionado por Kane,
a quien la enfermedad retenía a bordo, cruzó el estrecho y exploró la
tierra de Grinnell, continuación de Ellesmare hacia el norte, mientras que
Morton, el mayordomo, avanzaba en dirección norte en compañía de un
solo esquimal, sirviéndose de trineos tirados por perros. Rebasó el 81º N.,
e izó sobre el cabo Constitución, a la salida septentrional del canal de
Kennedy, una bandera con los emblemas masónicos y, frente a la
dila
tada extensión de agua libre en la cuenca de Hall, quedó convencido
de haber llegado al "mar libre del Polo".
Tomaba de esta manera cuerpo una antigua leyenda difundida en el
siglo XVIIl por el geógrafo holandés Plancius y apoyada sobre un sofisma;
en virtud de la prolongación del día estival ártico, y dado que "un fuego
pequeño prolongado calienta más que los rápidos fuegos breves", Plancius
estimaba que el banco de hielo del extremo norte se fundía cada año,
en tanto que persistía en latitudes inferiores. Olvidaba el geógrafo
sim
plemente aplicar al invierno boreal el mismo razonamiento que al verano.
Después de una segunda invernada, en la que padeció el escorbuto,
Kane, dudoso de verse libre del bloqueo durante el verano, dejó su barco
el 17 de mayo 1855 y se trasladó en canoa al establecimiento danés de
Upernivik, al sur de la bahía de Melville.
El exceso de literatura perjudicó la fama de Hayes, porque sus
ex
pansiones líricas le desacreditaron mucho en la mente de los especialistas
árticos. Cometió, además, el error de considerar como descubierta -y
descubierta por él- la existencia "del mar libre del Polo": The open Polar
Sea, cuyo nombre dio como título a su obra.
A bordo del velero United States, 130 ton., equipado gracias a
sus
cripciones privadas y tripulado por catorce hombres solamente, Hayes
llegó a Port Foulke, en la costa groenlandesa, explorando de nuevo la
tierra de Grinnell. Durante el verano de 1861, alcanzó en el litoral 81º 35'.
Lo mismo que Morton, creyó divisar por fin el mar libre; de hecho, los
cambios de viento y las corrientes de marea originaron con frecuencia


Charles Francis Hall
(1821-1871)


Sepelio del capitán Hall, el 11 de noviembre de
1871
(Dibujo de Riou, de Le Polaris, por el teniente Tyson.
Tour du Monde,
1875)


E1 teniente americano Tyson, que mandaba después del fallecimiento de Hall
a un grupo de marinos del Polaris, separados de su barco después de una deriva
de 186 días y un recorrido de 1.300 millas en compañía de dos matrimonios
esquimales con sus hijos (a la izquierda). El 29 de abril de 1873 divisaron el
ballenero que les puso a salvo
(Grabado de Le Polaris, le radeau de glace, por el teniente Tyson, 1870-1873.
Tour du Monde, 1875)

en aquellas aguas, en especial a lo largo de las costas, espacios libres de hielo, que son esencialmente transitorios.
La vocación ártica de Charles Hall, de nacionalidad americana, antiguo herrero que se hizo periodista y luego explorador, había de llevarle a morir en el extremo norte; su tumba está situada en Groenlandia a 81º 45' N., en una península que ostenta el nombre de Polaris, el mismo de su barco, porción de unas tierras que llevan su nombre: Tierra de Hall.

Hall se había trasladado en 1860, gracias a un ballenero, a la bahía de Frobisher, al sur de la isla de Baffin, en la que compartió durante dos años y medio la vida de los esquimales. Volvió a partir en 1864-1865, y una vez más en 1868, hacia el archipiélago ártico norteamericano, con la esperanza de hallar acaso algún superviviente de la expedición Franklin o, al menos, su descendencia.

Hizo construir un fuerte navío de 800 ton., especialmente dispuesto para las invernadas. Dejando el puerto de Nueva York el 29 de junio de 1871, el Polaris franqueó sin dificultad los canales de Smith y de Kennedy, la cuenca de Hall, e incluso logró forzar el paso del último estrecho, el de Robeson, que desemboca en el océano boreal.

Llegado a 82º 16' N., Hall se replegó para invernar más al sur, a 81º 38'. Falleció de apoplejía, al parecer, el 8 de noviembre, y el capitán del Polaris, Buddington, tomó el mando de la expedición, que ejecutó su programa efectuando la cartografía del canal de Robeson, así como la del fiordo de Petermann, que se prolonga en dirección sudeste.

Durante el verano de 1872, Buddington logró desaprisionar su barco, que fue bloqueado de nuevo por los hielos el 14 de agosto, a la salida del canal Kennedy, y arrastrado lentamente por la deriva en dirección sur. En octubre, la presión de los hielos puso en peligro al Polaris y, desordenadamente, se procedió a lanzar de cualquier modo las provisiones sobre el pack, mas por efecto del viento se quebró el floe que aprisionaba al Polaris, y mientras el barco se acercaba con trabajo a la costa, desaparecieron veinte hombres en alta mar.

Debieron la salvación a sus amigos esquimales, dos matrimonios, uno de los cuales tuvo un nuevo hijo durante el invierno. El grupo entero, al que la tempestad privara de su embarcación, fue recogido por un ballenero el 30 de abril, después de ciento ochenta y seis días de deriva y un recorrido de 1.300 millas en dirección sur. Por fin, divisaban el Labrador...

Los marinos del Polaris invernaron por segunda vez en la ensenada dei "Canot du Sauvetage", construyendo un enorme barracón con materiales tomados del barco. El 3 de junio de 1872 se hicieron de nuevo a la mar a bordo de dos grandes barcas, siendo recogidos el 23 por un ballenero.

Después de más de veinte años de expediciones americanas en aquella región, el Almirantazgo británico, influenciado por algunos antiguos exploradores polares que habían alcanzado el grado de almirantes, resolvió volver a emprender la misión de John Barrow. Expedición "clásica", puede decirse, característica de la técnica inglesa de la tradición de Parry.



La vida en el entrepuente del bergantín Advance durante la
se
gunda invernada 1854-55. De izquierda a derecha: Bonsall,
Brooks, el doctor Kane, el doctor Hayes (el cual exploró la Tierra
d
le Grinnell), el mayordomo Morton, quien acompañado por un
esquimal rebasó los 81º N. en el cabo Constitución



ELISHA KENT KANE EN
EL ESTRECHO DE SMITH
(1853-1855)

El barco abandonado en la primavera de 1855. El floe que sostenía a los evacuados se rompió, salvándose éstos en bote y desembarcando en el puesto danés de Upernivik (al sur
de la bahía de Melville)

Grabados en acero, de E. K. Kane, Artic Explorations, the Second Grinnell Expedition, 1833-1835, según croquis del autor (Filadelfia, 1856)



LA EXPEDICION DE "L'ALERT" Y DEL "DISCOVERY" (1875-I876)
lanzó en dirección hacia el Polo, al asalto del banco de hielo, varios equipos de trineos (los dle Aldrich y de Markham, que salieron desde L'A
lert, y los de Baumont y de Archer, del Discovery con tracción humana. Después de efectuar la partida ordenadamente se vieron pronto agotados por el esfuerzo sobrehumano necesario para avanzar en tan espantoso caos.


El capitán G.-S. Nares,
de la Royal Navy



Dibujos de E. Riou, según fo
tografías y el Récit d'un voyage
á lamer polaire, por G.-S. Nares (Le Tour du Monde, 1878)



No se limita este mapa a señalar los itinerarios recorridos por los dos barcos de la expedición
Nares (1875-1876), señala también el punto de invernada en las costas de la Tierra de Grant,
el Discovery al sur del paralelo 82, el Alert al norte, así como el raid de Markham en trineos,
y el de Aldrich en las costas del norte de la Tierra de Grant y de la Tierra de Hall. La cruz
indica la tumba del capitán Hall, comandante del Polaris (1871)

Nares embarcó en Proven (Groenlandia) 55 perros esquimales, y había contratado para conducirlos un danés de Groenlandia y dos esquimales, uno de los cuales, Hans Hendrick, había servido ya a Kane, Hayes y Hall, y derivado por el mar de Baffin con los náufragos del Polaris. Pero el danés murió durante el invierno y los perros perecieron o desertaron víctimas del pibluktu, o amok (frenesí), característico en aquellas regiones.

Conforme a las instrucciones recibidas, el Discovery se había situado al sur del paralelo 82, en la costa de Ellesmere, a la entrada de la bahía de Lady Franklin. De allí partieron Beaumont y Archer, el primero en dirección este, y el segundo hacia el suroeste, explorando, respectivamente, los contornos de la Tierra de Hall hasta el 55º O., y el fiordo Archer, que penetra profundamente en la Tierra de Grant, continuación de la de Grinnell.

El segundo barco de la expedición, el ALert, se encontraba prisionero de los hielos más al norte, al abrigo de un dique de floes estacionados a 200 m. de la costa, frente al cabo Sheridan, que Nares no lograra doblar al comienzo de septiembre. Aldrich, con siete hombres, partió en dirección oeste explorando hasta el 85º O. el abrupto litoral de Ellesmere. Markham se lanzó en dirección norte con 16 hombres, con la misión oficial de llegar al Polo, sin que pensase, por otra parte, rebasar el 84º, a lo sumo el 85º. El 12 de mayo de 1876 se detuvo a los 83º 20', batiendo el antiguo récord de Parry.

Los diversos grupos hubieron de padecer el escorbuto, por cuya razón renunció Nares a una segunda invernada; el Alert quedó libre el 31 de julio, el Discovery el 7 de agosto; el 9 de septiembre salieron del estrecho perdiendo de vista el cabo Isabelle, que señala su entrada en la costa de Grinnell.

Nares recogió copiosa información de observaciones meteorológicas e hidrográficas. Creyó, sobre todo, reconocer en el océano Ártico el antiguo hielo "paleocrístico", espesado en el curso de los siglos hasta formar "floebergs" de decenas de metros de densidad, hielo que en otro tiempo detuvo a Parry y Mac Clure en el circuito de Banks, fijando de este modo la unidad del océano Ártico, confirmada por el estudio de las mareas. Nares concluyó que sería vano intentar llegar al Polo por el estrecho de Smith, a menos de servirse de otro método.

Quedaba, con todo, una esperanza: si Groenlandia se prolongaba al norte, con una serie de islas o de penínsulas, resultaba posible el avance de un barco.

En 1879, por instigación de Weyprecht, austriaco, un congreso internacional de geografía adoptó la resolución de sincronizar los esfuerzos de exploración en las regiones polares.

EL RÉCORD DEL, COMANDANTE MARKHAM
(12
de mayo de 1876)



Sir Albert Markham (1848-1918)

(Del Récit d'un voyage á la mer
Polaire, por el capitán S. S. Nares,
1875-1876)

(Le Tour du Monde, nouveau journal des voyages, 1878)


"Los trineos de vela son cómodos cuando se viaja sobre nieve llana y blanda, pero rara vez tuvimos la suerte de deslizarnos sobre nieve de ese género..."

(Diario del teniente Markham)
Por razón de su proximidad y de los esfuerzos realizados por Kane, Hayes y Hall, "se atribuyó"a
los Estados Unidos el conjunto de las regiones accesibles partiendo del
canal de Smith. Los créditos concedidos al teniente Adolph-Washington Greely, de
la U. S. Army, fueron parcos; además, una extraña disposición del
re
glamento concedía a todo particular el derecho de dimitir y de ir a la huelga.
A bordo del Proteus, que solamente había fletado, llegó a la entrada
de la bahía de Lady Franklin, desembarcando allí y construyendo un
barracón denominado Fort-Conger (agosto de 1881).
En la primavera, el doctor Pavy, de nacionalidad francesa, tomó
rumbo al norte hasta el cabo Joseph Henri, punto de partida de Markham
hacia el Polo en 1876, mientras Lockwood prolongaba la exploración
de Beaumont al norte de Groenlandia, siguiendo la costa abrupta,
cor
tada por fiordos hasta la isla que en la actualidad lleva su nombre a
los 83º 24'. El récord de latitud pasaba a los Estados Unidos.
En la misma época, Greely exploraba las tierras de Grant y de
Grin
nell, marcaba sobre los mapas el lago Hazen, identificaba la misma
flora fósil que habían visto Nares y Markham: capas de lignito, de abetos,
de ablanero.
Había naufragado el Proteus en el estrecho de Smith; el verano fue
malo, y penosa la segunda invernada. Con la chalupa de vapor y los dos
botes con que contaba Greely se retiró en dirección sur, pero hasta
octu
bre no pudo llegar a cabo Sabine, donde construyó una casita de piedra.
Había víveres para quince días y pronto hizo su aparición el escorbuto.
Fue necesario fusilar a un hombre por robo de alimentos, los demás
fueron cayendo uno tras otro en una atmósfera siniestra de odio y
an
tropofagia. Lockwood y Pavy sucumbieron.
Cuando llegó al lugar el pesquero de focas Thetis, el 22 de junio de
1884, quedaban seis personas con vida. La tienda estaba cerrada y uno
de los hombres del grupo de socorro rasgó con su cuchillo la lona
descu
briendo un hombre con la mandíbula caída y los ojos vidriosos; otro,
Ellison, despojo humano sin pies ni manos, tenía una cuchara atada al
muñón de su brazo derecho. Greely se arrastraba sobre manos y rodillas,
tenía el cabello largo y trenzado, parecía un esqueleto y todas sus
ar
ticulaciones se hallaban bulbosas e hinchadas. No podía sostenerse en pie.
"En la tienda no quedaba otro alimento que dos bidones de gelatina
de aspecto repelente, obtenida haciendo hervir trozos cortados de trajes
de piel de foca."
Ocurrida no mucho después del desastre de Franklin, la nueva
catás
trofe cubrió con velo siniestro las expediciones polares, cariz que los
éxitos ulteriores no han acabado de disipar.

Documentación extraida del Tomo IV de la "Historia Universal de las Exploraciones" de la Editorial
ESPASA CALPE

 
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