Japón: Decimoctavo día

Decimoctavo día en Japón. Está lloviendo a calderos, por lo que resulta complicado hacer esos recorridos que comenté ayer. Es la primera vez en Japón que tenemos sensación de frío, 21ºC. Una sensación extraña…

Vamos al otro lado del pueblo para ir a ver Okunoin, formando parte junto a varios monumentos más, como Patrimonio de la Humanidad. Tenemos delante 2 kilómetros de bosque centenario, que a través de un ancho sendero, podremos ver a los lados innumerables tumbas (unas 200.000), desde las más actuales hasta de 500 años de antigüedad. Impresionante.

Al fondo de este bosque, está el Mausoleo de Kobo Daishi, primer monje que fundó el primer templo en el valle. Es muy venerado y por eso, ser enterrado en esta zona es signo de distinción. Por eso hay enterrados personajes ilustres de todos los tiempos.

Por fin deja de llover. Ahora se puede pasear más a gusto. Aprovechamos para ir al templo de Kongobuji, donde están pintadas muchas de sus puertas correderas. También hay un jardín de piedras y roca impresionante.

Cementerio en el templo de Okunoin

Mausoleo de Kobo Daishi

Templo de Kongobuji