Magallanes

Biografía de los grandes exploradores de la historia

Néel, Alexandra David (1.868 -1.969

Exploradora, orientalista, escritora, feminista, Alexandra David-Niel rompió todos los moldes que se suponía debía cumplir una mujer de su época. Nacida en la capital francesa, su larga e intensa vida estuvo dedicada por completo a la exploración y al estudio, en el marco de una filosofía de rebeldía permanente que la convirtieron en una de las más conocidas librepensadoras del siglo XX. Ya desde muy pequeña David-Néel sintió en su interior una irresistible tensión que le llevó a buscar en horizontes lejanos y culturas muy diferentes a la suya respuestas a los grandes interrogantes que desde el principio de los tiempos han preocupado al ser humano. Bélgica, Suiza, gran Bretaña… son algunos de las primeros destinos en las que recala en su juventud, Muy pronto, también, le surge una pasión que no le iba a abandonar ya en el resto de su vida, cual fue su interés por las civilizaciones orientales, más en concreto la tibetanas la que la llevó a ser considerada como una autoridad mundial en temas budistas.

En 1.899 escribe un tratado de carácter anarquista que es prologado por Elisée Reclus. Poco después abandona una brillante carrera como cantante de ópera y decide viajar a la India, donde en un viaje que le lleva un año queda fascinada por las culturas que habitan en las proximidades de los Himalayas. A su vuelta a Europa, decide conocer el norte de África, donde toma contacto con el mundo árabe.

Después, se casa can Philippe Néel y, a principios de las años veinte, comienza su aventura asiática, siendo la primera mujer occidental que entra en Lhasa, capital del Tíbet. Durante tres décadas recorre miles de kilómetros par Asia, central, aprende el sánscrito y el tibetano, y se sumerge en las culturas de estos pueblos. No vuelve a Europa hasta finales de 1.945. Tenia entonces setenta y ocho años de edad, pero aún habría de vivir zunchos años.

Bibliografía básica: "Diario de viaje'", de Alexandra David-Néel (Ediciones B).

Fuente: Txema García