Magallanes

Biografía de los grandes exploradores de la historia

Mackenzie, Alexander (1.764 - 1.820)

Alexander Mackcenzie nació en Stornoway (en las barridas por el viento islas Hébridas) en territorio de Escocia. A la edad de diez años perdió a su madre y ya a esta edad comenzó a interesarse, a través de los libros de un pastor protestante local, por temas de astronomía así como en el uso de telescopios. A los trece años ya había catalogado todos los animales y plantas de la flora y fauna de las Hébridas y trataba, sin éxito, de publicarlos en una editorial de Londres. Poco después, al igual que hicieron muchas otras familias escocesas, galesas, irlandesas e inglesas, emigró al nuevo mundo, justo en el tiempo en que se estaba fraguando la Revolución Americana. Allí, su padre se alistó en un regimiento de lealistas cerca de Nueva York antes de huir con su familia a Montreal. En aquellas tiempos, cada uno de los cuatro mil habitantes con que contaba aproximadamente la ciudad estaba relacionado, de alguna manera, con el comercio de las pieles.

Así, para el joven Alexander Mackenzie la vinculación con este trabajo comenzó a significar aventura, una ocasión para viajar y explorar nuevos territorios que hasta entonces no habían sido visitados. El peso de esta industria en ascenso estaba, pues, en manos de estos viajeros a los que no importaba nada los riesgos que conllevaba adentrarse en territorios desconocidos. En esos itinerarios Mackenzie habría de descubrir y explorar el río mas largo de toda el Canadá, que primero fue conocido con el sobrenombre de "Río de la Decepción" y que luego fue bautizado por el explorador ártico John Franklin con el nombre del aventurera escocés.

Sin embargo, y tras darse cuenta de que sus instrumentos de navegación no eran los más apropiados, viaja a Londres donde, durante dos años, incrementó sus conocimientos antes de volver de nuevo al Canadá. En mayo de 1.793 abre una ruta, a pie y en canoa, a través de las Montañas Rocosas, que le lleva hasta el Océano Pacifico, cerca de bella Coola, en la Columbia Británica. De esta forma descubrió nuevos territorios y ayudó a, intensificar el mercado y los intercambios económicos con una costa - la del Pacifico - que habría de tener cada ves más importancia en el futuro.

Fuente: Txema García