Magallanes

Biografía de los grandes exploradores de la historia

Erikson, Leif (970 - l .020)

Leif Erikson. Explorador vikingo al que se atribuye, nada menos que casi quinientos años antes de que lo hiciera Cristóbal Colón, es decir, en el año 1.001, el descubrimiento de América. Hijo de Eric El Rojo, otro gran navegante, Leif nació en Islandia y, de acuerdo con la tradición vikinga, su educación fue confiada a un miembro ajeno a su familia de nombre Thyrker, un germano capturado por su padre que le instruyó en el estudio de diversas lenguas, en el manejo de armas y en el arte de la navegación. La prohibición por tres años de estancia en Islandia tras un enfrentamiento en el que murió un hombre, decide a Erik salir con toda su familia (incluido el joven Leif) a la búsqueda de nuevos territorios mas hacía el oeste de su país. Tras unos días de navegación alcanzan una tierra a la que denominan Greenland (actual Groenlandia), donde se establecen durante un tiempo y exploran su territorio.

Después viaja hasta la corte del rey noruego Olaf donde contrae matrimonio y se abraza a la fe católica, antes de retornar a Greenland. Allí, de acuerdo con una historia que le había oído contar a otro navegante vikingo acerca de la existencia de una gran masa de tierra más hacia el oeste, dispone a tal fin la salida de una expedición. Así, al de un tiempo se supone que alcanza la que hoy día es la Isla de Baffin y la costa este del Canadá, particularmente toda la región de Newfoundland, donde establece algún pequeño campamento, sorprendentemente, según estas teorías, muy poca gente volvió a estas tierras debido, al parecer, a las ataques que sufrieron por parte de los nativos los pocos pobladores que en ellas se quedaron.

Ello explicaría el silencio que durante siglos se cernió acerca de estos descubrimientos y a que fuese Cristóbal Colón el elegido por la Historia para arrogarse esta epopeya, que después abrió las puertas a uno de los mayores genocidios que ha conocido la humanidad. Las únicas referencias que recuerdan estos hechos están recogidas en las innumerables sagas escandinavas.

Fuente: Txema García