Magallanes

Biografía de los grandes exploradores de la historia

Darwin, Charles (1.809 - 1.882)

Charles Darwin. El hombre que puso en cuestión con sus teorías sobre la selección natural y su obra "El origen de las especies", el mundo narrado en el Génesis. Nacido en Shrewsbury (Inglaterra) en el seno de una acaudalada familia burguesa y en plena revolución industrial, Charles Darwin contribuye coma nadie a desmontar la idea de un Dios rector de la vida en la Tierra y la consiguiente dimensión espiritual de origen divino en el ser humano. Estudiante de medicina en Edinburgo, pronto hubo de abandonar sus estudios al no ser capaz de presenciar operaciones quirúrgicas debido a su repulsión a la vista de la sangre.

Desorientado, decide cursar teología hasta que comienza a sentirse atraído por el mundo de las plantas, la ecología y las relaciones entre botánica y geografía. Todos estos empeños cristalizan cuando decide hacer un gran viaje por el mundo en un barco para estudiar en la practica sus teorías, influenciado por las escritos de John Stevens Henslow y, fundamentalmente, de Alexander von Humboldt. Así, a las órdenes del capitán Fitzroy, responsable del proyecto, se embarca como naturalista a bordo del "Beagle" en una travesía que le iba a llevar a Sudamérica, donde observaría y estudiaría la flora y la fauna de esta parte del planeta, deteniéndose principalmente en la noción de la adaptación evolutiva.

Describe la vida en los bosques, excava restos de fauna fósil, y llega a las islas Galápagos, que le dejan completamente estupefacto. Allí, en aquel "laboratorio de vida natural" cimentó sus conclusiones y elige definitivamente la biología como método para llevar adelante sus estudios e investigaciones. De vuelta a su país, aquejado de una enfermedad estomacal que terminaría con su vida finalmente, durante muchos años se recluyó en su casa de Down, donde elaboró la teoría revolucionaría que acabaría enfrentando al ser humano con su origen animal y los mecanismos de la selección natural. Con ello abría unos horizontes infinitos a la ciencia y al pensamiento en su interminable y fascinante viaje.

Fuente: Txema García