Magallanes

Biografía de los grandes exploradores de la historia

Bingham, Hiram (1.876-1.956)

Hiram Bingham. Científico, profesor, historiador y explorador, a Hiram Bingham le cupo el honor de ser el descubridor de la legendaria ciudad inca de Machu Picchu. Nacido en Koolau Maui, perteneciente a Hawai, Bingham dispuso de la nacionalidad norteamericana, habiendo nacido dentro de una larga y honorable familia, cuyo padre fue uno de los primeros misioneros cristianos en el archipiélago de Gilbert en Melanesia. De él, precisamente hereda su insaciable ansia de explorar lo desconocido y su admirable disciplina intelectual. Pasó por la Universidad de Yale, estuvo después en Harvard y a los 26 años comenzó a dedicarse a la enseñanza. Poco después decide recorrer Sudamérica para estudiar las caminos que había transido el "gran general Simón Bolívar". Así, en 1.911 viaja a Lima y después a Cuzco, en busca de antiguas ciudades incas. De allí se dirige a Ollantaitambo para llegar, finalmente a una modesta vivienda del campesino Melchor Arteaga que le dice que existen "buenas ruinas en esta vecindad".

El indígena, a través de angostos caminas tapados por una exuberante vegetación, les va guiando hacia uno de los más grandes conjuntos arqueológicos de toda América Latina que iba, además, a ofrecer una importantísima información sobre la vida de los antiguos habitantes del lugar. Y aunque inicialmente no se hallaran restos humanos ni vasijas de ningún tipo, cuando se excavó fuera y bajo el Templo de las Tres Ventanas, se halló una gran cantidad de fragmentos de vasijas decoradas. Más tarde, se halló gran cantidad de cuevas con restos humanos, tanto detrás del sector urbano como afuera, pero las excavaciones más fructíferas se hicieron en los alrededores del Templo del Sol. En total se hallaron los restos de ciento setenta y tres individuos, de los que al menos ciento cincuenta correspondían a mujeres. Así se abría al conocimiento - de forma parcial - uno de los misterios mejor guardados de la civilización inca, en una zona que estuvo despoblada, siendo el único lugar al que no llegaron los conquistadores españoles.

Fuente: Txema García