Magallanes

Biografía de los grandes exploradores de la historia

Wilkes, Charles (1.798 - 1.877)

Charles Wilkes. Explorador americano nacido en la ciudad de Nueva York. En 1.815 entra al servicio de la marina mercante y poco después recibe el cargo de guardamarina. En 1.838, ya con el cargo de teniente de navío, toma parte en una expedición oficial de científicos que, partiendo de Norfolk, van hacia Sudamérica, realizando importantes investigaciones en el pacifico sur. Sin embargo, a lo largo del viaje, la tensión y una estricta disciplina, hizo que muchos hombres que participaron en esta misión, desertaran, desembarcaran en distintos puertos como inadecuados para ella, o murieran por lesiones y ahogamientos.

En febrero de 1.840, en aguas antárticas, vio tierra en varias ocasiones cuando navegaba al borde de la barrera de hielo a unas mil quinientas millas al sur de Australia. Wilkes fue así el primero en aportar la prueba de la existencia de un continente antártico, aunque, casi de forma simultánea, países como Gran Bretaña y Francia realizaban también sus expediciones; la francesa al mando de Dumont d'Urville exploró la Península Antártica, desembarcando en Tierra Adelia; mientras la expedición británica, al mando de James Clark Ross, exploró el mar de Ross. El 30 de enero de 1.840, Wilkes, a bordo de la "Purpoise", divisó en la distancia la nave de Dumont d'Urville, se encontraron, pero el saludo no fue de bienvenida sino más bien insultante.

Wilkes fechó su descubrimiento del continente antártico el 19 de enero de 1.840, pero a su regreso se encontró con que Dumont reclamaba esa misma fecha como descubridor del continente. Ante esta situación, Wilkes intentó retractarse fechando el descubrimiento como el 16 de enero, en lugar del 19. La salida de Wilkes no fue honrosa, ya que aparte de estas cuestiones tuvo que asistir a un consejo de guerra por abuso de autoridad con su tripulación. A pesar de sus aportaciones a la ciencia, se puso en entredicho su conducta como jefe de la expedición. Sus restos descansan en el cementerio de Arlington.

Fuente: Txema García