Portafolios de Viajemania. Argentina - Bariloche

 

Dicen que la Argentina es un país de contrastes. ¿Cómo no serlo si ocupa un buen trozo de medio continente? Pero todos sabemos que, para encontrar contrastes no es necesario viajar miles de kilómetros; cualquier lugar, por pequeño que sea, está hecho de ellos (para verlos, para encontrarlos, sólo hay que tener la mirada entrenada)

Bariloche también guarda su universo de contrastes. Están los lagos (frecuentemente cubiertos de nieblas) surcados por catamaranes repletos de turistas, están sus montañas alpinas (valles glaciares, agujas desafiantes, granito en la mirada) y están también los bosques rotundos y, más hacia el oeste, la acumulación de bosque formando selva (es la selva valdiviana)

Pero si uno quiere irse en busca de más contrastes, puede partir hacia el este en la dirección por donde se abre la Patagonia esteparia. Ni rastro de los Alpes, fin a las reminiscencias centroeuropeas; ya no se ven selvas, ni bosques; terminaron los lagos y su enjambre de catamaranes. Entramos en el reino de los espacios inmensos...

 

El refugio Emilio Frey está ubicado al pie de la aguja Frey, rodeado de torres y agujas rocosas y a orillas de la laguna Toncek de verdes y frías aguas, a 1700 metros sobre el nivel del mar. El refugio Frey hace de campamento base para uno de los mejores sitios de escalada de la región.

En las torres de sus alrededores hay miles de rutas de escalada y todos los veranos pueden verse los amantes de este deporte extremo trepando las verticales paredes. La zona del refugio Frey es también el punto de partida para una serie de travesías de altura, siendo el destino más frecuente el valle del Rucaco y la laguna Jakob.